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Cayó el presunto autor del primer crimen del año

Tiene 18 años y le imputan el homicidio de Raúl Omar Bragos, alcanzado por un tiro en su casa la madruagda del 1º de enero.

Miércoles 20 de Febrero de 2013

El asesinato del chofer de colectivos Raúl Omar Bragos, ocurrido a las 3.15 del primer día de 2013, fue un mazazo no sólo para sus vecinos de Ituzaingó al 3200 sino para gran parte del barrio Bella Vista. "Era el alma, el que organizaba el asado de fin de año o te daba una mano", dijeron sus vecinos aquella triste jornada. Días después del homicidio una llamada anónima a la comisaría 13ª aportó las características del asesino y sobre esa base los pesquisas empezaron a trabajar. La noche del martes efectivos del Comando Radioeléctrico dieron con el sospechosos. Se trata de Francisco Raúl J., de 18 años y con antecedentes penales por robos en la vía pública. Ahora la Justicia determinará si fue él quien disparó contra Bragos aquella primera madrugada del año.

Poco después de las 3 de la mañana del 1º de enero Bragos, de 53 años y chofer de la Semtur, dormía junto a su esposa en su casa de Ituzaingó 3225. La habitación de la pareja tiene una ventana a la calle y a las 3.15 el sueño de ellos fue sobresaltado por gritos que llegaban de la vereda.

A un par de metros de la ventana, tres pibes estaban siendo asaltados por dos ladrones en una moto blanca. Raúl sólo pensó en Agustín, de 12 años y uno de sus cuatro hijos, que estaba en la esquina con amigos y a punto de volver a la casa. Por eso se levantó de un salto, fue hacia la puerta de chapa y abrió el mirador para asomarse.

Al observar la escena Bragos insultó a los ladrones con la intención de que huyeran, pero uno de los asaltantes le apuntó y efectuó entre tres y cuatro disparos. Uno de esos plomos atravesó el postigo y le pegó a Bragos en la cara. El hombre se desplomó agonizante en el patio de su casa. Sus familiares lo llevaron al Hospital de Emergencias, donde ingresó a las 3.40 del primer día del año. Allí los paramédicos trataron de reanimarlo sin suerte y Bragos murió.

Llamado anónimo. El muchacho apresado el lunes estaba en la lupa de los pesquisas desde el mismo día en que sus características fueron aportadas por un llamado anónimo a la comisaría 13ª. Días atrás lo habían ido a buscar a la casa de su hermana, en 1º de Mayo al 1200. Pero allí no estaba. Horas después los efectivos se dirigieron a Deán Funes al 4300, lugar en el que vive su madre. Pero aparentemente, alertado de su búsqueda, el muchacho se convirtió en un fantasma y desapareció de las calles de la zona sur.

Y mientras el presunto sospechoso evitaba ser detenido actuó nuevamente una voz anónima. "Lo veníamos siguiendo por todos lados y la noche del lunes entró una llamada sin identificar a la seccional 13ª y nos dijeron que el pibe estaba en Deán Funes e Iriondo. Fuimos hasta ahí y cuando nos vio quiso huir, pero se lo detuvo a los pocos metros. No tenía armas y quedó detenido hasta esclarecer el tema", sostuvo una alta fuente policial de la Sección Homicidios de la Unidad Regional II, que participó de la investigación y la detención del sospechoso, quien fue trasladado a la alcaidía de Jefatura donde está alojado a disposición del juzgado de Instrucción 15, a cargo de Alejandro Negroni.

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