Jueves 13 de Junio de 2013
Un total de 189 kilos de cocaína fueron secuestrados ayer ocultos debajo de una cama en una vivienda de Quilmes. Fue durante una veintena de allanamientos en los que resultaron detenidos ocho ciudadanos bolivianos acusados de integrar una banda de narcotraficantes.
El procedimiento fue realizado por la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de la policía bonaerense en una vivienda de Lavalleja 1220, en Quilmes Oeste. Hasta allí llegaron los investigadores en el marco de una pesquisa que llevó tres años y permitió desarticular la banda que traía la pasta base desde Bolivía, la procesaba en Quilmes y la distribuía en el conurbano bonaerense.
El gobernador Daniel Scioli remarcó, tras supervisar el resultado del operativo, que "la lucha contra el narcotráfico es un eje de acción central que he fijado en cuanto a ir en búsqueda de los responsables de estas organizaciones criminales".
Fuentes de la investigación señalaron que durante los allanamientos en viviendas del sur y el oeste del Gran Buenos Aires se incautaron, además de la droga, 13.000 dólares, pesos argentinos y bolivianos, dos camionetas y dos autos.
En la vivienda donde se encontraron los 189 kilos de cocaína, valuados en casi un millón de dólares, fueron detenidos tres de los ocho imputados, quienes tenían diferentes roles en la banda: unos estaban encargados de traer la droga, otros de procesarla y el resto de distribuirla. Y agregaron que la droga estaba oculta debajo de una cama, en panes embolsados y tapados con una alfombra.
Durante la supervisión del operativo, junto a Scioli participaron el subsecretario de Politica Criminal, César Albarracín, y el superintendente de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas, Marcelo Peña.