Edición Impresa

Cayeron otros dos integrantes de una banda de comercializadores de drogas

Los apresados en el operativo serían dos de los líderes del grupo de clase media alta desarticulado el martes en el centro de la ciudad dedicado a la venta de droga de diseño.

Domingo 26 de Abril de 2015

Dos de los tres prófugos en la causa que el martes pasado terminó con una banda de vendedores de drogas clásicas y de diseño en las clases media y alta de la ciudad fueron apresados ayer. Se trata de Nicolás Diego Pérez Castelli, cuya hermana fue asesinada en diciembre de 2013 cuando estaba en compañía del empresario narco Luis Medina; y Fabio Diez, quien el mediodía de ayer llegó a la ciudad proveniente de Brasil. A ambos se les atribuye ser líderes o eslabones principales del grupo al cual el martes se les incautaron 16 kilos de drogas, autos y motos de alta gama, precursores químicos y una importante suma de dinero.

   Fuentes oficiales confiaron que Nicolás Diego Pérez Catelli, de 27 años, se aguantaba en el barrio Hostal del Sol, cercano al autódromo municipal donde ayer se desarrolló la clasificación para la carrera del TC 2000 a disputarse hoy. Ese dato estaba en manos de los investigadores de la Dirección de Control y Prevención de Adicciones dependiente de la Secretaría de Delitos Complejos de la provincia y se montó un importante procedimiento en el lugar.

En tierra y en vuelo. En ese marco, ayer a la mañana en una parada de colectivos de Jorge Newbery al 9300 (entre el autódromo y el aeropuerto de Fisherton), los pesquisas detectaron a Pérez Castelli con un look totalmente cambiado al que obraba en las fotos del expediente. El muchacho se había afeitado y cortado el pelo para dar otro aspecto. Sin embargo, cuando los policías lo detuvieron no se opuso y reconoció su identidad.

   En tanto, los pesquisas que seguían los pasos de la banda tenían el dato a partir de escuchas telefónicas que otro de los líderes, identificado como Fabio Diez, estaba por arribar de Brasil en un vuelo que aterrizó el mediodía de ayer en el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas. Ante ello se le pidió colaboración de la Policía de Seguridad Aeroportuaria y fueron éstos quienes atraparon al sospechoso cuando a las 11.35 de ayer piso suelo rosarino tras descender del vuelo JJ8130 de la empresa TAM procedente de San Pablo.

   Los dos hombres deberán prestar declaración mañana ante el juez federal Marcelo Bailaque, quien lleva adelante la causa, y que el jueves ya indagó al resto de los apresados ordenando la prisión preventiva de 15 de ellos y el secuestro de todos los bienes incautados en el megaoperativo del martes.

En el centro. A las 2.30 de la madrugada del martes, efectivos de la Sección Inteligencia Zona Sur de la Dirección de Prevención de Adicciones de la policía de la provincia que depende de la Secretaría de Delitos Complejos del Ministerio de Seguridad, llegaron en simultáneo a 43 domilicios ubicados, entre otros sitios, en 18 edificios del centro y macrocentro de Rosario y en localidades vecinas como Alvear, San Lorenzo y Granadero Baigorria. Como consecuencia del operativo apresaron a 17 personas de las cuales sólo 15 quedaron vinculadas al expediente.

   Entre los allanamientos realizados el martes dos se hicieron en la cuadra de Mitre al 1500. Allí se requisó un estudio contable propiedad de Inés D., donde “se decomisó documentación vinculada al presunto lavado de activos que la banda llevaba adelante con la conformación de una SRL que se iba a dedicar a la venta de bebidas pero que no llegó a inscribirse”. Y también un sex shop propiedad de Fabio Diez, el hombre apresado ayer en el aeropuerto de Fisherton y que “usaba ese local como una pantalla para la comercialización de drogas”, según confiaron fuentes de la Secretaría de Delitos Complejos.

   Según la secretaria de Delitos Complejos, Ana VIglione, “todos los detenidos son de un nivel socio cultural y económico medio alto y vendían dentro de su mismo nivel, ya sea en boliches, gimnasios o fiestas electrónicas. Tal vez no eran conscientes de lo que hacían y tomaron la actividad como una entrada de dinero fácil. Pero ahora están muy comprometidos”.

Vínculos. La presencia de Nicolás Diego Pérez Castelli entre los líderes del grupo llevó a los pesquisas a pensar en los vínculos del grupo con el empresario narco Luis Medina, acribillado a balazos en el acceso Sur y Ayolas el 29 de diciembre de 2013 cuando iba al mando de un moderno Citroën y en compañía de Agustina Pérez Castelli, hermana del muchacho ahora detenido y también asesinada en l a emboscada. De acuerdo a los investigadores, cuando el martes fueron a buscar al joven a su casa de la zona céntrica, un vecino les aseguró que “un hombre con las características de ese joven, que no usa el apellido artístico de su hermana (Fuster), se había escapado hacía minutos”.

   También los vínculos del grupo parecen llegar hasta Esteban Lindor Alvarado, lo que según fuentes de la pesquisa se acredita con escuchas telefónicas. Ese hombre está preso en una cárcel federal procesado por liderar una banda que robaba autos de alta gama en el Gran Buenos Aires y los desguazaba en Rosario. Alvarado supo ser socio de Medina en el negocio de la droga.

   Hasta ayer, el balance de lo secuestrado a la banda fueron 6 kilos de cocaína, 10 de marihuana, 220 pastillas de éxtasis, 105 dosis de ácido lisérgico (LSD), siete armas de fuego de distintos calibres, 48,700 kilos de xileno, 115,55 kilos de acetona, 4,45 kilos de acido clorhídrico y dos tachos con vestigios de clorhidrato de metileno, todos precursores químicos que indican que la banda no solo comercializaba sino que también fabricaba la droga. Entre los autos decomisados hay un Honda Civic, un Volkswagen Fox, un Audi A4, un Volkswagen Gol, un Audi A3, un Volkswagen Bora en cuyo baúl había cerca de 70 mil pesos en efectivo y un Mercedes Benz C-200 que escondía 80.800 pesos y tres panes de cocaína. También se incautaron 7 motos y ocho balanzas de precisión, 500 mil pesos en efectivo, mil dólares y 1.500 reales, siete notbooks y 46 celulares.

   El allanamiento más espectacular se produjo en los monobloks de Colón y Mendoza, en barrio Martin. Allí se detuvo al venezolano apodado “El negro Nelson”, un persdonal trainner que además ofrece servicio de striper en fiestas privadas y bares nocturnos.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario