El futuro del acuerdo abreviado que involucra a 18 miembros de la banda de Los Monos será resuelto por un tribunal colegiado de tres magistrados: al juez que correspondía analizarlo para convalidar o no la sentencia, Edgardo Fertitta, se sumarán sus colegas Julio Kesuani y José Luis Mascali. Estos tres magistrados deberán decidir si ese convenio, que desató una polémica jurídica y política de gran sonoridad, es legal. Lo más importante será definir si la calificación de los delitos y los roles atribuidos a los condenados en el abreviado se corresponde con la construcción histórica de los hechos juzgados.
En abril pasado este discutido acuerdo asignó nueve años de prisión a Ariel Máximo “Guille” Cantero, considerado jefe de la banda, y penas que para la mayoría promedian tres años de prisión efectiva. Los incluidos en el acuerdo son 18 imputados. De ellos 14 tienen definidas penas de prisión y cuatro llevarán penas sustitutivas como probation.
Las actas del abreviado relativas a la causa por asociación ilícita (913/12) fueron remitidas por la jueza Alejandra Rodenas al juzgado de Sentencia Nº 6, También las elevó el juez Luis María Caterina que analizó la causa del homicidio de Diego “Tarta” Demarre.
Polémica. Acá está el costado más vidrioso de este abreviado. Las defensas pidieron que a la causa de asociación ilícita por delitos diversos —como homicidios, extorsiones, lesiones, abusos de arma, amenazas— se agregara otra en la que “Guille” estaba acusado de ejecutor material del homicidio de Demarre, ocurrido el 27 de mayo de 2013, un día después del crimen de Claudio “Pájaro” Cantero. Allí se cambió la figura del procesamiento y el rol de “Guille” con una alusión sin fundamentos que ocupa no más de una carilla (foja 20987).
Por esa causa (448/13) “Guille” Cantero estaba acusado como autor de homicidio agravado por uso de armas y calificado por concurso premeditado de dos o más personas. Ese delito prevé prisión perpetua. Bajo la idea de que era improbable que en un juicio regular se sostuviera esa calificación, por la que “Guille” había sido procesado, los fiscales de Cámaras Guillermo Camporini y Cristina Rubiolo recomendaron al fiscal de primera instancia Gonzalo Fernández Bussy el cambio del rol adjudicado al acusado, y también la eliminación de la figura de premeditación, lo que implicaba una mejora sustancial en la situación procesal de “Guille”. En el abreviado “Guille” terminó como partícipe secundario en el homicidio de Demarre y la figura de la premeditación fue eliminada.





























