Castigo al contribuyente
A nuestra provincia no le cierran los números para el 2010, según expresa el ministro de Hacienda con bastante detalle en La Capital del pasado 31 de octubre. Y la reforma impositiva que pide no es otra cosa que aumentos de impuestos (inmobiliario, patentes, ingresos brutos, etcétera) y tarifas (eléctricas, agua).

Jueves 05 de Noviembre de 2009

A nuestra provincia no le cierran los números para el 2010, según expresa el ministro de Hacienda con bastante detalle en La Capital del pasado 31 de octubre. Y la reforma impositiva que pide no es otra cosa que aumentos de impuestos (inmobiliario, patentes, ingresos brutos, etcétera) y tarifas (eléctricas, agua). Ahora bien, ¿por qué tanta voracidad fiscal? ¿Es que otra vez se castiga al contribuyente en forma directa a través del aumento del impuesto inmobiliario urbano? A nivel municipal, en Rosario hemos tenido que soportar un excesivo aumento de la tasa general de inmuebles, con una inédita progresividad en los montos que hasta es discriminatoria, y sin contrapartida alguna. Todos sabemos en qué estado de abandono generalizado se encuentra Rosario: plazas abandonadas, calles destruidas, zanjas con aguas contaminadas, miles de lomos de burro que dificultan el tránsito y sin presencia de inspectores. Sumado a ello su delicada situación económico-financiera. ¿No alcanza con el aumento del impuesto inmobiliario rural, que seguramente tendrá un efecto recaudatorio mayor que el urbano? Y si no alcanza, sigan presionando en los sectores que más tienen. No veo razón por la cual los industriales no pagan ingresos brutos. ¿Hasta cuándo hay que seguir subsidiando a estos señores a costa de los humildes contribuyentes santafesinos? La reforma impositiva que sostiene el gobierno provincial es regresiva y atenta directamente contra el bolsillo del contribuyente común y en especial sobre la ya castigada clase media. Las tarifas eléctricas de la EPE triplican a las de Edenor y Edesur; sin embargo van por un aumento del 9 por ciento; otra prueba de la voracidad fiscal. El déficit provincial según los cálculos del ministro llega a 1.200 millones de pesos, habiendo recibido las arcas provinciales con una reserva similar y sin déficit dos años atrás. Los contribuyentes no soportamos más presión tributaria. Señor ministro, nos están llevando a situaciones extremas. ¿Dónde están las obras, en qué se gasta el dinero público? Basta de presión sobre los pocos ciudadanos que aún quedamos con alguna capacidad contributiva.

Victor Del Frate,

victordelfrate@gmail.com