Caso Rocío Gómez: atenúan imputaciones
Juan José Pijuán Lazo, acusado de haber asesinado el año pasado a la joven Rocío Daiana Gómez, cuyos huesos aparecieron enterrados en una vivienda abandonada de La Florida en agosto último, fue beneficiado con una resolución de la Cámara de Apelaciones en lo Penal que atenuó la figura legal...

Miércoles 21 de Marzo de 2012

Juan José Pijuán Lazo, acusado de haber asesinado el año pasado a la joven Rocío Daiana Gómez, cuyos huesos aparecieron enterrados en una vivienda abandonada de La Florida en agosto último, fue beneficiado con una resolución de la Cámara de Apelaciones en lo Penal que atenuó la figura legal que pesaba sobre él al revocar la imputación atinente al abuso sexual agravado en perjuicio de la chica y de su madre, Norma Beatriz Gómez. De esta manera, Lazo irá a juicio como coautor de privación ilegítima de la libertad doblemente calificada por uso de violencia, amenazas y/o venganza y uso de arma de fuego, lesiones, y robo calificado por uso de arma de fuego. Y también como autor de homicidio y tenencia ilegítima de uso de arma de guerra.

La historia de Rocío, que tenía 17 años, empezó su tramo final el 25 de febrero de 2011. Entonces concurrió con su pequeño hijo Kevin a la casa que Lazo ocupaba en Valle Hermoso al 1200, en el barrio La Cerámica de Rosario. La chica ya conocía ese lugar porque había trabajado en la despensa que el acusado tenía allí y, además, habían sido pareja durante algunos meses.

Un día después, la chica se comunicó con su madre y le pidió que le llevara su moto porque Lazo la quería comprar. Eso hizo Norma junto a su pareja y ahí, según denunciaron, fueron privados de su libertad, golpeados y ella fue abusada sexualmente al igual que su hija no sólo por Pijuán sino también por otros tres hombres: Joni, El gordo y un hermano de Lazo que aún permanece prófugo.

Esa fue la última vez que vieron con vida a Rocío y a su hijo Kevin, que tres meses después apareció sano y salvo en un descampado de San Nicolás. Desde entonces el menor quedó bajo la custodia de su abuela y de la chica nada se supo hasta que en agosto se hallaron restos óseos en una vivienda abandonada de Martín Fierro al 600. Esos huesos, según dijo Norma desde un principio, eran los de su hija. Una primera pericia de ADN hecha en Santa Fe no lo pudieron confirmar porque los mismos estaban contaminados con la cal utilizada para sepultarlos. Pero la semana anterior, un segundo estudio hecho en Capital Federla confirmó que correspondían en un 90 por ciento con Rocío y la jueza de Instrucción María Laura Sabatier se lo comunicó a Norma.

No hay pruebas. Pero mientras se dilucidaba esa certeza, la defensa de Lazo y de Joni, identificado como Jonatan Raúl Vargas, apelarón el procesamiento dictado a sus clientes al entender que Norma Gómez "ha obstaculizado la investigación y en numerosas ampliaciones de su testimonial ha denunciado hechos falsos".

En ese sentido, la Sala III de la Cámara de Apelaciones (Elena Ramón, Carina Lurati y ... Acosta) se expidió ratificando lo dictado por la jueza de primera instancia aunque revocó la imputación que pesaba contra Lazo y Vargas por los delitos de abuso sexual agravado al no hallarse pruebas en los informes periciales respectivos que permitan avalar la denuncia presentada oportunamente por la mamá de Rocío.