Jueves 25 de Junio de 2009
Buenos Aires.— Seis de los psiquiatras oficiales que evaluaron a Martín Ríos, acusado de matar en 2006 a Alfredo Mercenac cuando éste caminaba por la avenida Cabildo, coincidieron en que el denominado "tirador serial de Belgrano" es un esquizofrénico "peligrosísimo". En tanto, su defensa graficó que "no distingue entre jugar con una PlayStation tirándole a los pajaritos y estar en la calle matando gente".
La salud mental de Ríos fue el eje de la 6ª y última jornada del debate ante el Tribunal Oral Criminal 12 porteño que ayer cerró la etapa de pruebas y el lunes escuchará los alegatos.
Los primeros en declarar fueron los dos peritos que examinaron a Ríos el 17 de julio de 2006, a dos días de su detención, y concluyeron que estaba apto para una indagatoria frente a la jueza a cargo de la causa por el crimen de Alfredo Marcenac.
El médico Ricardo Risso dijo que notó en Ríos ciertos rasgos de "autismo" pero no esquizofrenia, y actitudes de un "perseguido" porque miraba continuamente si venía alguien. Y que le llamó la atención la contestación que le dio cuando le preguntó por qué llevaba un arma."Me dijo que debía ser por error, que en el momento de buscar las cosas se debe haber confundido porque cuando viajaba en auto solía llevar un jueguito tipo PlayStation y cuando le pregunté si se podía confundir entre un arma y un jueguito, se sorprendió".
Ezquizofrénico. A su turno, la psicóloga Norma Miotto explicó ante los jueces que al estudiar a Ríos a fondo vio claramente la patología esquizofrénica. "Desde su infancia tenía el movimiento de rocking (mecerse de adelante hacia atrás), tuvo enuresis (orinarse en la cama) hasta los 15 años, conductas improductivas durante toda su vida, tardó 12 años en hacer el secundario, nunca trabajó y tuvo su primer brote a los 15 años con las drogas", señaló Miotto.
A la hora de agregar otros indicadores de la patología de Ríos, la perito Cristina Zazi mencionó sus "conductas bizarras". Y contó: "Dormía con un cuchillo debajo del colchón, tenía rituales de limpieza, defecaba en la bañadera y orinaba y guardaba su materia fecal en botellas de plástico para, según refería, proteger la casa". Y el psiquiatra Guillermo Hardie afirmó que en el modus operandi de Ríos vinculado a cuatro hechos que le imputan —el crimen de Marcenac y los ataques a balazos a un colectivo, una confitería y un tren—, son típicos de un psicótico. l (Télam)