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Caso mellizos: una reconstrucción con distintas interpretaciones

Las fiscales aseguran que el reconocimiento coincide con el expediente. Los abogados señalan "contradicciones e incongruencias".

Jueves 11 de Septiembre de 2014

Con idas y vueltas, andando y desandando caminos, una verdadera caravana siguió ayer la reconstrucción del caso de los mellizos recién nacidos que desaparecieron, presuntamente en Casilda, luego de que su madre de Zavalla diera a luz. La mujer reconoció los distintos lugares por donde aquel 13 de julio fue llevada, según su testimonio, hasta una clínica de Casilda, donde presuntamente dio a luz, y luego al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria. Para las fiscales del caso, la reconstrucción fue significativa por cuanto los lugares que reconoció la mujer coinciden con los que constan en el expediente. Para los abogados defensores de los imputados, por el contrario, la mujer incurrió en contradicciones, y hasta no descartaron pedir una nueva pericia médica para constatar el nacimiento de los mellizos, que siguen sin aparecer.

En la jornada, que duró nueve horas, estuvieron todos, excepto los imputados, que fueron reemplazos por actores, al igual que algunas personas sindicadas como partícipes del hecho. La mamá de los niños, Liliana Montenegro, los abogados de los dos matrimonios implicados en la causa, las fiscales Lorena Aronne y Marianela Luna, la jueza interviniente, Mariel Minetti, policías y funcionarios hicieron el largo periplo, que incluyó rutas, caminos rurales y zonas urbanas, seguidos de una larga escolta de móviles periodísticos.

El trayecto. La reconstrucción, prevista para las 7, comenzó una hora después en una calle de tierra paralela a la ruta 33, llamada Malvinas Argentinas, un camino público que desemboca en Laprida, de Zavalla. Contrariamente a lo que se creía (que los apropiadores habían pasado a buscar a la mujer por su casa), el lugar de encuentro fue ese punto, distante unos 1.300 metros de la vivienda de Montenegro, ubicada en French al 2800, prácticamente en las afueras de Zavalla. La mujer se habría dirigido hasta ese lugar caminando cuando ya había roto bolsa.

Allí, y de acuerdo a lo que se vio la víspera, Montenegro subió a un vehículo tipo utilitario, que tomó por la ruta 33. Al llegar a Pujato, el rodado dobló a la derecha y tomó el bulevar Colón de esa localidad, por donde circuló unas cuatro cuadras para retomar la ruta 33, en el segundo semáforo.

Luego, y siempre acorde a la reconstrucción que pudo verse ayer, el vehículo siguió camino a Casilda, pero aproximadamente a unos dos kilómetros de Pujato dobló a la derecha por un camino de tierra. A unos metros, y por esa misma vía, se detuvo. Aunque no fue confirmado, sería el punto donde la mujer asegura haber sido trasbordada a otro vehículo, como parte del laberíntico trayecto que la llevó hasta Casilda. En la reconstrucción, no obstante, el recorrido se hizo con un mismo móvil.

La Capital, que siguió todo el tiempo este procedimiento, pudo observar que el rodado siguió viaje por el camino de tierra hasta la ruta 26S, que comunica Casilda con Carcarañá, y tomó hacia la derecha, hizo unos ocho kilómetros pero volvió sobre su ruta, aparentemente por una confusión en cuanto al recorrido. Finalmente, tomó otro camino que desemboca en el cruce de los bulevares Villada y 9 de Julio, de Casilda.

El vehículo con el que se realizó el recorrido que Montenegro dijo haber hecho llegó hasta la calle Moreno, donde se encuentra uno de los ingresos a la clínica donde la mujer asegura haber dado a luz. En rigor, la madre fue llevada a los dos ingresos a la clínica y al de la sede de la entidad sindical propietaria del centro de salud. Todos están en la misma manzana.

Allí, Montenegro reconoció el lugar por donde dijo haber sido ingresada y retirada tras su alumbramiento y sin sus hijos. Y dentro de la clínica, después de deambular un largo rato, reconoció la sala donde le habrían realizado el parto y donde ayer estaba internada una paciente.

La ronda de reconocimiento terminó en el hospital Eva Perón, al que Montenegro, las fiscales y todos los funcionarios intervinientes llegaron por la ruta 26, tomando la autopista Rosario-Córdoba, la Circunvalación y la ruta 11. Una vez en el centro asistencial, Montenegro dijo reconocer el lugar por donde ingresó para ser llevada al sector trasero del nosocomio.

Distintas miradas. Las fiscales decidieron no hacer declaraciones y afirmaron que se pronunciarán públicamente hoy a través de un comunicado. No obstante, Luna deslizó que para la Fiscalía fue muy importante esta reconstrucción porque ayudó a tener una representación real de todo lo ocurrido, y sobre todo porque la denunciante "señaló en tiempo y espacio los lugares donde estuvo, que son los mismos que constan en el expediente fiscal".

Sin embargo, abogados defensores de los imputados dijeron que el testimonio de la mujer estuvo plagado de inconsistencias. Brian Wheeler y Germán Mahieu, representantes de legales de Mariana N. y Luis J. (uno de los matrimonios detenidos), afirmaron que la mujer incurrió en contradicciones y falsedades, ya que "describió lugares que no se condicen con la realidad, como la sala donde presuntamente se efectuó el parto. La descripción que hace previa al ingreso no coincide con las características del lugar", afirmaron.

Asimismo, hicieron referencia al recorrido entre Zavalla y Casilda mencionado por la mujer, al que calificaron de "absurdo, un trayecto larguísimo que no se explica en una situación de parto inminente".

Los letrados no descargaron la posibilidad de pedir un nuevo estudio médico ginecológico por el embarazo, a pesar de que una junta médica corroboró los informes con los que contaba la fiscal. Es que, como publicó oportunamente La Capital, no quedaron conformes con los resultados de la junta médica practicada en Córdoba.

Mientras tanto, la gran incógnita que se busca dilucidar y que desvela a la comunidad sigue siendo un misterio: dónde están esos niños.

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