Caso Luszczak: el custodio hizo el tiro mortal
Las pericias de la División Criminalística de la policía determinaron que el disparo que mató al empleado de un corralón de materiales de Junín al 6100, durante un asalto ocurrido la semana pasada, partió del arma del vigilador que lo acompañaba. Por esa razón el juez de Instrucción Nº 7, Juan Andrés Donnola, indagará hoy al custodio.

Viernes 14 de Agosto de 2009

Las pericias de la División Criminalística de la policía determinaron que el disparo que mató al empleado de un corralón de materiales de Junín al 6100, durante un asalto ocurrido la semana pasada, partió del arma del vigilador que lo acompañaba. Por esa razón el juez de Instrucción Nº 7, Juan Andrés Donnola, indagará hoy al custodio.

Las distintas pericias definen con alto grado de convicción cómo se enfrentaron el custodio y los cuatro ladrones que el miércoles 12 llegaron a la empresa Laminex. Estos le arrebataron un bolso con 130 mil pesos a Gastón Luszczak, lo que originó una balacera entre el vigilador que lo acompañaba y los asaltantes. Luszczak quedó en el medio de la refriega y recibió un balazo mortal en la espalda.

El custodio, Oscar J., de 43 años, no está inscripto en la Dirección de Autorizaciones, Registro y Control de Agencias Privadas de Vigilancia de la provincia. Era empleado regular de Laminex y acompañaba usualmente a la víctima cuando trasladaba dinero.

El juez lo indagará para descartar la existencia de dolo en su accionar. La pericia también demostró que el auto que usaban los ladrones, un VW Fox que apareció incendiado, fue perforado por tres balazos.

Aclaración. El martes pasado el abogado Sergio Casas dijo a LaCapital: "Nos interesa saber por qué una sola persona se enfrentó contra cuatro personas armadas. Esa enorme desventaja más que salvaguardar a quien uno acompaña implicaba ponerlo en riesgo". Aseguró hablar en representación de la familia Luszczak.

Un hermano y la madre de Gastón dijeron a este diario que ese comentario no refleja la posición de la familia —que afirma no tener aún una visión acabada sobre lo ocurrido en virtud del duelo que atraviesan— y que este profesional no los representa. No obstante, la madre sostuvo que Casas es su apoderado en un juicio sucesorio, que es una persona apreciada por la familia y que hasta podría representarlos en la demanda civil por la muerte de su hijo.