Lunes 19 de Enero de 2009
Buenos Aires.— La familia del empresario Leonardo Bergara aguardaba anoche un nuevo llamado de los secuestradores con una prueba de vida para acelerar la liberación, luego de que los captores bajaran sus aspiraciones económicas. En la última conversación, concretada el viernes pasado, la banda exigió a los familiares el pago de 200.000 dólares, 30.000 más que la suma que los Bergara consiguieron reunir desde el 22 de diciembre. A cambio, la familia reclamó una nueva prueba de vida del empresario, que hasta anoche no se había concretado.
La última vez que los secuestradores dieron datos específicos sobre Bergara fue el 30 de diciembre, día en que difundieron una grabación en la que leía una información sobre el hallazgo de un galeón en la zona de Puerto Madero. Mientras los familiares y los secuestradores continuaron con la negociación, el juez Luis Armella y la fiscal Silvia Cavallo avanzaron con la investigación para desbaratar la banda integrada por policías. El magistrado procesó el viernes y dictó la prisión preventiva del teniente de la comisaría 1ª de Quilmes Diego Maximiliano Costa. El policía de 29 años que trabajaba en el servicio de calle de la policía quilmeña, fue vinculado a la causa a raíz de una comunicación a su teléfono celular, desde otro desde el cual luego se realizó un llamado a la familia de Bergara para exigir el rescate. (DyN)