Casi la mitad de los rosarinos avala la despenalización de la marihuana
Cuatro de cada diez rosarinos acuerdan con la despenalización de la tenencia de drogas en general, y el número aumenta a casi cinco de cada diez si se trata de despenalizar la tenencia de marihuana. Las cifras se desprenden de un sondeo de opinión realizado por el Centro de Estudios en Drogadependencia y Sida de la UNR...

Martes 17 de Febrero de 2009

Cuatro de cada diez rosarinos acuerdan con la despenalización de la tenencia de drogas en general, y el número aumenta a casi cinco de cada diez si se trata de despenalizar la tenencia de marihuana. Las cifras se desprenden de un sondeo de opinión realizado por el Centro de Estudios en Drogadependencia y Sida de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) que se presentará oficialmente hoy, a las 10, en la Sede de Gobierno de la UNR (Maipú 1065), y que se llevó adelante en el marco de la campaña "Ni faloperos ni drogadictos. Ciudadanos" que también desarrolla el centro de estudios.

"La idea es instalar el concepto del usuario de drogas como ciudadano con derechos, al tiempo que la encuesta intenta dar una idea aproximada de la opinión de la población rosarina en un momento donde se está dando un debate a nivel nacional sobre la despenalización", explicó ayer a LaCapital la directora del Ceads y coordinadora general del estudio, Silvia Inchaurraga.

La especialista recordó que "en poco tiempo más se espera el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre esta problemática, algo que también se discute en el Ejecutivo Nacional" (ver aparte).

Resultados. El estudio consistió en entrevistas a mil rosarinos de entre 15 y 60 años, con un promedio de 27 años, y de los cuales el 58 por ciento eran varones. De ese total, el 40,9 por ciento dijo estar de acuerdo con la despenalización de la tenencia de drogas en general y consideró que esta medida ayudaría a la prevención del sida entre los usuarios. Pero si sólo de marihuana se trata el porcentaje de consultados a favor de la despenalización aumenta al 47 por ciento.

"Es indudable que la marihuana está socialmente más aceptada que otras drogas. Hace diez años la brecha entre quienes estaban a favor de la despenalización en general y de la marihuana en particular era mucho mayor y ahora se achicó considerablemente", indicó Inchaurraga.

La especialista indicó además que "el achicamiento de esta brecha es importante porque indica que las personas que adhieren tienen más en claro los fundamentos de la despenalización, que están vinculados al derecho a la salud y el derecho a la privacidad del usuario, entendiendo el consumo de droga como una conducta individual, sea cual sea la droga que utilice".

Lo cierto es que los más proclives a la despenalización fueron los encuestados más jóvenes, ya que entre el 54,8 por ciento que se manifestó en contra se observó a "los mayores de 40 años, en algunos casos aferrados a viejos discursos", se detalla en el estudio.

Discriminación. Otro dato relevante que arrojó el sondeo es que casi el 80 por ciento de los consultados considera que los usuarios de drogas son discriminados, lo que evidencia "la situación de vulnerabilidad de estos sectores de la población que son excluidos tanto del sistema educativo y en el mercado laboral como de los servicios de salud".

Es más, el 90 por ciento también se manifestó de acuerdo con el eslogan de la campaña que lleva adelante el Ceads: "Ni faloperos ni drogadictos. Ciudadanos".

"A través de esta respuesta se puede visualizar un consenso generalizado respecto de que los usuarios de drogas son discriminados. Y también muestra que hay gente que percibe en torno a este tema problemas vinculados a los derechos humanos de los usuarios", consideró Inchaurraga.

Además, si la problemática se analiza exclusivamente desde el punto de vista del acceso de los consumidores a los servicios sanitarios, más del 60 por ciento de los encuestados indicó que mantener la penalización de la tenencia de drogas para el consumo "dificulta el acceso a los servicios de salud".

Lectura crítica. Al mismo tiempo, sobre los tratamientos obligatorios para los consumidores, contemplados en la ley nacional 23.737, el 54 por ciento se manifestó en desacuerdo y, de este porcentaje, la mitad consideró que el tratamiento debe ser una decisión propia del usuario. "Hay que destacar —apuntó la coordinadora del estudio— que las mismas personas que se manifiestan en desacuerdo con la despenalización mantienen una lectura crítica sobre la realización de tratamientos obligatorios. Ese también en un punto más que importante a tener en cuenta en el análisis".