Domingo 19 de Junio de 2011
Inseguridad versus solidaridad
Deseo compartir con todos los lectores este hecho que me sucedió el martes pasado. Yo salía de trabajar del Shopping para dirigirme a mi casa como todos los días cuando me sorprendieron dos malvivientes a pocos metros del paso a nivel de avenida Francia para robarme la mochila y hasta la campera que llevaba puesta. Dentro de mi bolso tenía algunas cosas de valor como el celular, la agenda y lo principal, las llaves de mi casa. ¿Cómo es posible que tengamos que convivir con esta mala raza? Salís de tu casa y no sabés que es lo que te va a suceder. La impotencia que se siente es terrible. Doy gracias a Dios que estaban desarmados y por otra parte que todavía queda gente buena, tales como esas dos parejas y un chico que me ofrecieron su ayuda y se solidarizaron conmigo persiguiendo a los ladrones, llamando al comando y llevándome en su auto hasta la casa de un familiar mío para que yo me relajara. A esas personas les doy las gracias por haberse interesado y contenerme en ese desagradable episodio. Me pregunto ¿Hasta cuándo vamos a seguir viviendo con tanta inseguridad? A la gente que ha pasado por lo mismo les pido que hagan la denuncia, así la policía sale más a patrullar las calles y poder sentirnos un poco más seguros. Que Dios nos bendiga y no nos desampare.
Vanina P. Franco
Pase, haga la cola que será estafado
El día 30 de mayo del corriente mi esposo se dirigió al Banco Nación, de calle San Martín 2599, a cobrar el beneficio 97-5161226-0-2 denominado Fondo de Desempleo. Como es habitual tuvo que hacer una larga cola hasta que le tocó el turno en la ventanilla, cajero 72468. Allí se le entregó el dinero, mi marido cuenta los billetes y se retira. Al llegar a casa tomó uno de los billetes, lo mira y ve que era falso. Al día siguiente se acercó al banco, al cajero que lo había atendido el día anterior y le hizo el reclamo. Este hecho provocó la irritación del empleado en cuestión. Por todo lo ocurrido mi esposo realizó la denuncia en la Comisaría 4ª. Pase, espere y luego corrobore la cantidad de billetes, pero también la autenticidad de cada uno, pues no sea cosa que a usted también lo estafen.
María Laura Rosa
DNI: 27.935.198
Reclamos de un taxista
Con referencia a la carta publicada el 15/06/11 (Reclamo de un chofer de taxi ), quiero decirle a éste señor que no es el único que tiene un magro sueldo, que trabaja tantas horas, que lucha con la inseguridad, con los aumentos desmedidos, somos muchos. Y también somos más los que tenemos que sufrir que ellos, los taxistas, sean dueños o no, cuando llueve no los encontremos; cuando quieren cobran un sobreprecio para trasladarnos a otro lugar fuera de la ciudad, o la avivada de alargar el viaje. Me parece que tienen una buena tarifa, acorde con las posibilidades económicas de los trabajadores que muchas veces tenemos que depender de este servicio público. En todo caso si le parecen mucho 12 horas al volante, busque la posibilidad de trabajar en otra cosa, señor. A muchos de nosotros no nos gusta lo que hacemos pero dadas las circunstancias seguimos bregando. Además me parece que el Concejo, si está defendiendo algo y son los derechos de los usuarios, debe estudiar a conciencia si el aumento es correcto o no.
Ivi Marra
Volvieron los piquetes
El martes al mediodía regresaba de la facultad hacia mi casa, y pude ver como desgraciadamente había vuelto el piquete en las inmediaciones de Alvear y 27 de Febrero, lo cual implicó poner en marcha el típico "Plan B" en estos días: tomar el colectivo en otra esquina para ir al trabajo, y por la noche volver en auto (para evitar que el colectivo me deje a cuatro cuadras como mínimo, y el taxi de mas vueltas de lo esperado y me termine saliendo más caro de lo común), porque no puedo dejar de citar a la inseguridad tan conocida, como agregado y agravante del panorama piquetero. El miércoles a la mañana nuevamente me dirigí a otra esquina a tres cuadras de casa para abordar el colectivo, y por la noche debí utilizar nuevamente el auto para evitar otra vez caminar. Ahora bien, relato esta crónica de la cual se que no soy rehén exclusiva, y me pregunto: ¿Es realmente preciso, necesario y justo soportar esto? ¿Es difícil creer que nadie pueda prohibir un corte de calle? ¿Que se permita que unos pocos puedan sobre los miles de autos que al día pasan por estas arterias tan vitales, y sobre los cientos de vecinos residentes de la zona, que soportamos durante días un humo insalubre acompañado de otras conductas de sometimiento por parte de la situación? Si mal no recuerdo la Constitución nacional reza el libre tránsito entre sus artículos. Los ciudadanos comunes vivimos dignamente, abonando los impuestos y servicios y manteniendo nuestros bienes básicos con esfuerzo; aunque a veces se complique no pedimos nada y mucho menos cortamos la calle. Esto ya se paso de castaño a oscuro porque más allá de hacer un pedido, ocasiona molestias, porque se está de continuado, incluso de madrugada, pululando por las calles y veredas, sonando los bombos a toda hora y aprovechando la zona como si fuese un polideportivo; además sacando a policías y bomberos, de sus funciones, siendo que se los puede requerir para emergencias verdaderamente importantes, causando así más impotencia y bronca por parte de los que realmente queremos libre la zona para un uso propiamente dicho. Estamos en campaña electoral, ¿se olvidaron de eso nuestros mandatarios de turno? Nadie apareció para calmar los ánimos de estas personas que hasta prometieron extender las zonas de corte si no les daban lo que solicitaron. Tampoco nadie esbozó aunque sea una señal de apoyo a los vecinos que soportamos esto cada dos por tres, ni se le ocurrió pensar que esa zona vital y de acceso a la ciudad no es propicia para que esas oficinas de acción social, o como se llamen, estén ahí, generando esas situaciones. Es por eso que pensándolo bien no deberíamos tirar toda la culpa sobre los autores del piquete. No nos olvidemos que lo que acontece es porque alguien lo permite, y porque los autores están plenamente seguros de que se mira para un costado, dejando libre el camino a estas acciones para que ocurran. Insto en este año de campaña que aún tiene mucho por delante, a tratar este tema por el bien de todos, a prevenir estas acciones para que dejen de ocurrir cuanto antes.
Jorgelina Colella
El colmo de los colmos
Recientemente la comunidad de Granadero Baigorria ha sido invitada oficialmente por el gobierno municipal a participar solidariamente de la entrega de un alimento o una prenda de vestir a cambio de una bandera argentina. Nos habría parecido un gesto digno de imitar, merecedor de todo nuestro apoyo, pero lamentablemente se ha aprovechado la cercanía del Día de la Bandera y la solidaridad de nuestro pueblo para llevar adelante una mera campaña electoral. Que junto al uso y abuso que se viene haciendo del aparato municipal, han terminado por traspasar todo límite ético y racional. ¡Es gravísimo! Que con la excusa de ayudar a los más necesitados, en definitiva, se los termine usando para llevar adelante una campaña proselitista y repartir banderas argentinas estampadas con la formula oficial: "Ramos intendente- Luciani concejal", o "Gestión Ramos". ¿A usted le parece que nuestra insignia patria y la buena fe de los vecinos merezcan ser utilizados sin más propósito que el de juntar votos? Tan sólo para aferrarse al poder y tal vez sumar un par de concejales más a un Concejo que por directivas de este gobierno hace más de seis meses que no sesiona y que en el 2010 fue premiado por ser el que menos produjo de la región. ¿Que habrían pensado Belgrano o San Martín? ¿Acaso repartían banderitas con sus nombres después de cada batalla? Ni siquiera ellos, quienes la crearon y hasta dieron sus vidas por defenderla, podrían haber imaginado que 200 años después en la ciudad que lleva el nombre en honor al granadero Juan Bautista Baigorria se tendría tan poco aprecio por la historia y tal desconocimiento del verdadero sentido de la solidaridad. ¡Dar sin pedir nada a cambio!
Mariano Secondo
DNI: 28.159.547