Carta desde Marbella
Mi nombre es Indiana Jesús Abdo. Soy médica. Tengo 26 años y nací en Rafaela. Viví en esa hermosa ciudad hasta los 17 años. Actualmente resido en Marbella, España. Mantengo un constante contacto con la gente de allí, amigos que son familia.

Sábado 31 de Julio de 2010

Mi nombre es Indiana Jesús Abdo. Soy médica. Tengo 26 años y nací en Rafaela. Viví en esa hermosa ciudad hasta los 17 años. Actualmente resido en Marbella, España. Mantengo un constante contacto con la gente de allí, amigos que son familia. Y me entristece muchísimo la realidad que me cuentan y la documentación que recibo. Estas cartas con fotos e información verificada la envío a todos mis contactos en España y en el resto de Europa y la verdad siento vergüenza que sepan lo que pasa en mi ciudad, pero debo hacerlo para crear conciencia colectiva. Cuando tenía 12 años, con dos amigas, comenzamos un proyecto con el objetivo de conseguir el apoyo de la Municipalidad y veterinarios de la ciudad para realizar castraciones masivas gratuitas. Habíamos hecho folletos, pedido reuniones con funcionarios, movimos cielo y tierra, y no conseguimos nada. Fue muy frustrante para todas. Igualmente desde ese momento, no dejé de interesarme y moverme a favor de causas que traten de proteger a los animales del más poderoso depredador que existe, el ser humano. Me da muchísima lástima e impotencia ver lo que se está haciendo en Rafaela con los perros. Gente mala que hace maldades y gente buena que no puede hacer nada porque nadie las escucha, nadie las valora. Pero yo se que ellas perseverarán en esta lucha, en esta cruzada por los más débiles. Es realmente vergonzoso, y aquí ya hablo desde el punto de vista profesional, lo que ciertos veterinarios y gente del medio hacen con los animales, esos mismos animales por los que estudiaron y a los cuales se comprometieron a proteger y salvar. Es absolutamente inhumano anteponer intereses, del tipo que sean, a la vida. No hay la más mínima diferencia entre matar deliberadamente a un ser humano y a un animal. Es lo mismo. Son dos seres vivos, con el mismo derecho a la vida. Yo ayudo a reponer la salud en los seres humanos, los veterinarios a reponer la salud en los animalitos, o sea, somos iguales, pero si yo decido matar a cientos de pacientes porque hay sobrecarga en los hospitales y yo no tengo ganas de atenderlos, voy a la cárcel. ¿Por qué no les pasa lo mismo a ellos, veterinarios y no veterinarios involucrados en esta masacre? En Rafaela hay gente muy inteligente y con un gran corazón, lo sé porque soy amiga de esas personas, y creo fervientemente que con diálogo y principalmente anteponiendo la vida sobre cualquier cosa, se puede llegar a una solución que favorezca a los animales y a la ciudad y su gente. Sin más muertes, sin más maltrato, sin más tortura. Y que por favor se les retire la licencia a esta "gente", si es que se les puede llamar así; que sean removidos de sus cargos y que no puedan poner sus manos sobre otro ser vivo nunca más.

Indiana Jesús Abdo,

DNI. 30.882.051