Domingo 11 de Marzo de 2012
Señores docentes: dejen de reclamar lo que no les corresponde, aprendan a vivir como nos enseñaban nuestros maestros: con humildad y esfuerzo, con trabajo y amor. Los docentes hoy quieren constantes aumentos para solventar sus gastos: autos importados, viajes en cruceros, mansiones en barrios country, y demás caprichitos que quieren satisfacer sin ningún esfuerzo. Fui alumna y sé muy bien lo que son y lo que hacen: llegan, se sientan en la sala de profesores y se relajan fumando, tomando café, y tratando de darse envidia entre ellos hablando de los viajes que hacen, de los autos de lujo que se compran. Cuando llega la hora de dar clases, entran al salón con cara de cansados (no sabemos de qué pueden estar cansados) y comienzan a hablar de toda la familia, a desahogarse, pero si un alumno llega a querer mencionar a la familia le ponen amonestaciones y le contestan: "mirá, a mí no me importan los problemas de tu casa". Otros llegan al aula y le dicen a sus alumnos:
"chicos saquen la netbook y busquen información del bicentenario de la patria, mientras ellos se mensajean con el celular toda la clase, bostezan y se hacen los cansados. Basta de reclamar lo que no les corresponde. Pongan el "lomo", enseñen disciplina y educación, enseñen valores, den el ejemplo de humildad y respeto, y no el mal ejemplo de la vagancia y el ocio. Vivan como hijos del pueblo. La docencia es una profesión noble, dejen de vestirse con el disfraz del resentimiento y den la cara por los chicos, porque un chico incomprendido los está necesitando, y ustedes los espantan con su agresión. Acepten su condición de hijos del pueblo y no quieran una vida de oligarcas dándose los llamados "lujos de titanes", porque un albañil se "revienta" todo el día trabajando y gana menos que ustedes. ¿Por qué ustedes sin hacer casi nada quieren darse vida de bacanes? Esta carta va dirigida a casi todos los docentes, porque todavía quedan algunos pocos que son decentes, pero son muy pocos. Entonces, lejos de ofenderse, como haría un tonto, espero que reciban esta carta como disciplina y para pensar en cuántos chicos se mueren de hambre y frío mientras ustedes hacen esos viajecitos en cruceros y viajan en autos de lujo.
Vanesa Bernaba
DNI 26.398.686
José Bernaba
DNI 6.057.903
Pablo Rodriguez
DNI 28.964.642