Jueves 08 de Mayo de 2014
Señora presidenta: escuchando su discurso de esta semana por cadena nacional (no digo atentamente porque no creo mucho de lo que usted relata en sus discursos) escuché que mencionó que los jóvenes que estaban allí presentes con la bandera de La Campora eran el futuro de nuestra patria; le digo, con mi mayor respeto, que está equivocada. Creo que los jóvenes del futuro son los que en ese momento no estaban allí porque estaban trabajando, otros en facultades, otros estudiando y trabajando.Son los que no cobran subsidios, son los que están preocupados por su futuro y no van tras una limosna, son los que se levantan temprano para pagar su sustento. Ellos no van tras un acto político para tener un peso en el bosillo y comer un choripán. También dijo usted que en 1993 también había inseguridad, y lo dijo con tanta liviandad que sentí vergüenza ajena. Señora, por qué se olvidó que en ese momento estaban enterrando a un padre y en otro lugar velando a un abuelo, y vaya casualidad, muertos los mismos por esa inseguridad que usted no cree y que no hace nada por terminar. Muchos creen que usted no vive en esta triste realidad, de la inseguridad, de la inflación y lo peor, señora presidente, es que muchos dicen que no hay pobreza ni hambre. Se me ocurre en este momento invitarla a estar un rato frente al contenedor frente a mi casa y verá cómo mucha gente busca comida. Realmente, me llama la atención que pase esto en este tiempo que usted llama “la década ganada”. Creo que no es necesario después de esta explicación decirle por qué no creo nada de lo que dice. Cambie de conceptos y entonces sí será presidente de los 40.000.000 de argentinos. Gracias.
Martha Chimento