Carta a la intendenta
Doctora Mónica Fein, usted se ha hecho cargo del gobierno de una ciudad con contrastes escandalosos y vergonzosos. Por un lado luce el bello paisaje de la costa y los barrios linderos al centro y, por otro...

Sábado 14 de Enero de 2012

Doctora Mónica Fein, usted se ha hecho cargo del gobierno de una ciudad con contrastes escandalosos y vergonzosos. Por un lado luce el bello paisaje de la costa y los barrios linderos al centro y, por otro, el increíble espectáculo de los asentamientos irregulares. Los verdaderos guetos para ricos en las torres más altas de la región contrastan con los guetos para pobres generalmente a la vera de las vías del ferrocarril. Quiénes la precedieron en este gobierno dijeron que la pobreza era un tema preocupante y pendiente. El doctor Binner lo tuvo en cuenta y mejoró la atención de la salud. El ingeniero Lifschitz lo expresó en varias oportunidades y se ocupó de la estética urbana. Se puso énfasis en la creación de espacios a los que nunca llegarán los pobres, entre otros, el Puerto de la Música. Cómo viven y mueren nuestros empobrecidos sigue siendo una deuda que debería provocar la indignación ética de todos, porque son nuestros conciudadanos, porque son sus gobernados. El presidente Lula dijo una vez que se "debe gobernar para los pobres porque los demás se arreglan solos". También alguien dijo que se debía gobernar de abajo hacia arriba para que todos quedáramos incluidos. En la pirámide social los hechos hablan al revés, más ventajas para unos pocos bien atendidos y sin respuesta a las necesidades de la base donde está la mayoría. La Caravana de los Deseos tan promocionada y bien lograda en Rosario se contrasta con la "caravana de los carros" cirujeando con familias enteras o con niños que fácilmente remueven la basura en los volquetes. ¿A dónde van los deseos de los pobres? ¿O será que ya no desean?… Creemos que sí, aunque se quedan deseando como las viviendas que desde 1968 esperan los vecinos de Ludueña. No piden una torre, sólo viviendas dignas, lejos de la amenaza del tren que pasa a 70 centímetros de sus casas. Con luz, agua y gas. Con techos que no se lluevan en el invierno y no se conviertan en horno en el verano. Por una vida más humana setecientas familias expresaron sus deseos en un proyecto que las representa. Para concretarlo se vienen reuniendo desde hace tres años en un espacio que genera vínculos entre vecinos y valores ciudadanos. Sin piquetes y con propuestas claras quieren ser visibilizados y escuchados. Para ello solicitamos una audiencia para que representantes de la mesa social del barrio expresen sus objetivos más urgentes, generando así posibles acciones con participación y compromiso de la base. Desde la margen social nos unimos a los deseos de la caravana acuática señalando que sólo habrá salud, seguridad y paz si logramos una sociedad igualitaria. Aún recordamos su visita al barrio y sus palabras esperanzadoras. Apostamos a su sensibilidad social para lograr una ciudad de semejantes y no de desiguales.

Julia López Cabral / Ana María Cazzoli