Carta abierta a la comunidad
El 11/01 presentamos un recurso de reconsideración, pidiendo se revise dicho decreto, y se propuso una reunión con las autoridades municipales. Aún no hemos tenido respuesta a nuestro pedido. Creemos que no se tiene claro todo el trabajo hecho por la institución

Lunes 28 de Enero de 2013

El pasado martes 8 de enero, la Municipalidad de Roldán convocó al presidente de la comisión de la Asociación Civil de Cultura Banda Infanto Juvenil de Roldán y Academia Integral de Música Bernstadt (personería jurídica resolución 869/2005) para informarle que por medio de un decreto promulgado el 28/12/12, se debería entregar la llave del inmueble situado en la calle Rioja 730, a más tardar el viernes 11/01/13. En el mismo se argumenta que el espacio no está funcionando según lo estipulado en la ordenanza nº 01.121/04 (año 2004), que en resumen resuelve que el local perteneciente a la Municipalidad de Roldán es cedido a la asociación para su utilización, siempre y cuando se desarrollen en él actividades afines. El 11/01 presentamos un recurso de reconsideración, pidiendo se revise dicho decreto, y se propuso una reunión con las autoridades municipales. Aún no hemos tenido respuesta a nuestro pedido. Creemos que no se tiene claro todo el trabajo hecho por la institución. En los últimos dos años se reabrió la academia con clases de clarinete, guitarra, teclado, canto y teatro. A su vez, se ofrecieron diversos espectáculos. También se realizaron constantemente reformas en el edificio. En 2011 se convocó a Diego Machuca para dirigir la Banda Infanto Juvenil. Hubo ensayos durante seis meses. Debido a la falta de recursos, se suspendieron, pero se proyecta restituir la Banda Infanto Juvenil. Los ingresos de la asociación provienen de la cuota societaria y eventuales recaudaciones por espectáculos o esponsorización. Desde que asumió la actual comisión directiva se decidió utilizar el espacio sólo para actividades culturales. La comisión invita a los interesados a acercarse a la asociación para conocer todas las actividades que se realizan.

Asociación Civil de Cultura Banda Infanto Juvenil de Roldán
y Academia Integral de Música Bernstadt
www.facebook.com/bandaroldan

Santo Tomás Moro y la ciudad ideal

Para quienes no lo conocen, Santo Tomás Moro, autor del libro titulado “Utopía”, fue según lo presenta en el prólogo de una de sus ediciones, “historiador, político y jurista, uno de los máximos exponentes del humanismo cristiano que se inscribió dentro del Renacimiento cultural entre los siglos XV y XVI”. Me refiero a él, porque en el mundo conflictivo en que vivimos, vale la pena conocer aunque sea brevemente, sus ideas e inquietudes, expresadas en el libro aludido. Según puede leerse en el estudio preliminar, “Utopía” es uno de los intentos más importantes que se han formulado para establecer las condiciones de una ciudad ‘ideal”. En dicho texto, el santo describe a los utópicos como sobrios y amables, ingeniosos e industriosos, benevolentes e informados (“les agrada enterarse de cuanto sucede en el mundo”). “Para ellos no hay nada superior a los placeres del espíritu, a los que estiman primeros y principales entre todos. Placeres que derivan, según lo entienden, de la virtud y de la conciencia de una vida honrada. De los placeres que tienen por verdaderos, unos son físicos y otros espirituales. A los primeros pertenece la inteligencia, ese deleite que causa el conocimiento de la verdad, el grato recuerdo de haber vivido bien y la esperanza cierta de una recompensa futura”. A los jóvenes, especialmente, les remarca que hay que cultivar y cuidar “la belleza, el vigor y la agilidad, como dotes auténticas y preciosas otorgadas por la naturaleza”. Y a los gobernantes, que “la vida humana es superior a todas las riquezas del mundo”. Y que “del príncipe surgen todos los bienes y las desgracias de un pueblo, por lo tanto, éste debe ser gobernado de manera sabia y recta”.

Daniel E. Chávez
DNI 12.161.930

Cuidado con los locos al volante

Si bien esta denuncia ya fue formalmente presentada en los lugares que corresponde, es necesaria toda difusión posible para tratar de terminar con la desa-prensiva conducta de quienes no tienen vocación para realizar su trabajo y se quieren descargar con los pasajeros. El pasado viernes 25 de enero, aproximadamente a las 10, me dispongo a descender del coche Nº 78, correspondiente a la línea 145 roja de la empresa Rosario Bus, en la parada correspondiente en calle Colón e Ituzaingo. En tal circunstancia y pocos metros antes de calle Pasco pulsé el timbre correspondiente; ignoro la razón por la cual el conductor detuvo la unidad en esta esquina que no cuenta con una parada establecida. Como no descendí, el chofer me interpeló de mala manera por tocar el timbre y no bajar. Traté de hacerle entender que mi proceder había sido el correcto ya que mi intención había sido descender en Ituzaingo en donde está la parada. Como respuesta recibí una catarata de improperios e insultos irreproducibles, que se prolongaron incluso después de haber descendido, ya que el conductor frenó la unidad en el medio de la ochava, interrumpiendo la circulación por calle Ituzaingo, con el solo propósito de continuar gritándome insultos. Es indudable que esta actitud amerita respuestas satisfactorias tanto de la Municipalidad que debe regular como así también de la empresa Rosario Bus por todo lo que implica tener sentado en una unidad de transporte de pasajeros a una persona que debería estar sentada en el sillón de un psicólogo.

Jorge R. Alvarez
DNI 6049379

La democracia y los jóvenes

La democracia por la que tanto se luchó en nuestro país, fracasó. Así de crudo, así de real. Nadie puede negar el caos social, político y económico en el que estamos inmersos, y que crece a pasos agigantados desde 1983. Con el retorno de un Estado interventor de la mano de un sistema democrático (Alfonsín electo) y quedando atrás el nefasto Estado gendarme (Videla, Massera, Galtiere, etcétera) nació también una nación cuyos habitantes se tornaron sedentarios, vagos, bohemios, egoístas y lo peor de todo, con jóvenes que no sólo no tienen sino que no quieren ni buscan un futuro. La vida social diaria es un cuello de botella. Inseguridad a un nivel sin igual, y una economía que se cae a pedazos. La inflación es un parásito incontrolable. El gobierno se dirime entre el pago de viejas deudas, crisis internacionales, escasez laboral y otros males, y debe recurrir a típicas medidas antiinflacionarias como lo son el impuestazo, reducción o poco aumento de salario y despidos de trabajadores por doquier. Pese a lo que dicen los estudios oficialistas del Indec, los precios de la canasta básica están por las nubes, y la oferta laboral es escasa o nula. Además asesinatos y robos diarios, y otros males producen lo que Max Webber denominó “Desencantamiento del mundo”. Los jóvenes, en quienes me quiero detener, no estudian simplemente porque no le ven el beneficio tangible de hacerlo. No trabajan por la poca oferta, por el maltrato, bajos salarios, y porque no quieren. Todo desemboca en chicos inútiles, sedentarios, plagas sociales que no aportaron, aportan ni aportarán nada a nuestro país. ¿Que la culpa es del Estado, del capitalismo, de las clases altas que generan tal desigualdad? Si y no. Adorno y Horkheimer, geniales exponentes de la escuela de Frankfurt, en 1960 pensaban en el sentido crítico de las personas como herramienta liberadora de la opresión del sistema capitalista. Esto que está innato en nosotros es lo que nos hace valorarnos, tener conciencia de clase, saber que merecemos y de que manera lograrlo. El problema pasa por ver que la democracia en Argentina, a través de los planes asistenciales como punta del iceberg, generó como ya dije jóvenes vagos que buscan el camino fácil. Spencer –pensador político inglés– en “El individuo contra el Estado” advertía de los problemas que podrían generarse en un país cuyo gobierno basa su sostén en la demagogia de los planes asistencialistas. Por eso mi crítica a la democracia en Argentina pasa tanto por el medio como por el fin (si es que lo hay). Estas son simples consideraciones sobre la democracia en Argentina, de la libertad por la que tanto se luchó y la vagancia en la que se terminó, de plantearse si para un gobierno no es mejor ser temido que amado. Para no ser tan pesimista, como seguramente se me debe estar juzgando, podría decir que Marx creía que el desastre impulsaba el progreso. Nadie puede negar el caos que nuestro sistema generó.

Javier Colussi
DNI 34055818

Reclamos de barrio Fisherton

Mis padres se mudaron a Fisherton hace más de 50 años. Era un barrio chico, pocas casas y mucho campo. Calles de tierra, sin agua corriente, sin gas natural, sin cloacas. Pero tampoco había ladrones ni motochorros, se caminaba tranquilo, los vecinos nos conocíamos y siempre estaba alguno dispuesto a dar una mano a quien lo necesitaba. El barrio fue creciendo, se llenó de casas y barrios cerrados, llegó el agua, el gas y el pavimento, parecía un sueño hecho realidad, pero con el tiempo todo fue mutando de nuevo. Ya no podemos salir tranquilos, los cortes de luz son cosa de todos los días, el gas escasea en invierno y el agua ni hablar (mi madre hace 10 días que no tiene una gota, pese a los reclamos en Aguas y el Enres). Las cloacas nunca llegaron, nos inundamos seguido, pero eso sí: la Municipalidad nos considera “barrio residencial” y por ende pagamos una tasa más alta. En consonancia la provincia piensa lo mismo y aplica una alícuota diferencial al impuesto inmobiliario. ¿Será esta la revolución socialista? ¿tendremos que esperar 50 años más? ¿hay barrios que “merecen” tener cloacas y otros no? ¿la seguridad es patrimonio de algunos o de todos? Sería bueno que alguien responda y se haga cargo.

DNI 11.447.818

En paz y armonía

Al señor lector Martín Contadín, en referencia a su carta publicada en el diario La Capital con fecha 11 de enero en respuesta a la mía del 6 de enero del corriente. En primer lugar y en virtud de preguntarme quién soy, le diré que mi nombre es Roberto Rubén Sánchez, tengo 62 años, he sido empresario desde muy joven, espacio que logré gracias al esfuerzo y sacrificio personal de años de trabajo. También he tenido pérdidas de todo tipo en lo que se refiere a los afectos, he estado en mis tiempos de conscripto de la Marina de Guerra detenido en el SIN, aún conservo fobias (aclaro que no guardo rencor) por eso quiero definitivamente, sin importar los colores políticos, vivir en paz y armonía. Rechazo cualquier tipo de violencia, incluso su notoria y subliminal actitud frente a mi observación de esta señora que está muy bien defendida por quienes comparten su intolerancia y su poco apego a las leyes. A juzgar por su número de documento calculo que usted es una persona joven, esto no es peyorativo, al contrario; es para observarle que la parcialidad no es su culpa, evidentemente hubo procesos que no los vivió, quizás su apreciado comentario sea el producto de esas experiencias no vividas. No obstante me parece bien que con el respeto debido podamos intercambiar opiniones, ya que tenemos la obligación para las generaciones futuras de velar por el orden y la convivencia pacífica. Lo saluda atentamente.

Roberto Sánchez