Viernes 27 de Junio de 2014
El buitre del reino animal se alimenta de carroña –carne corrompida- generada en medios naturales por causas diversas, pero no mata intencionalmente para comer, como sí lo hacen otras especies y los seres humanos. El buitre financiero del reino humano también se alimenta de carroña –bonos o títulos devaluados- generados por la inmoralidad e incapacidad de los mismos gobernantes que luego no tienen pudor en condenar como buitres a los que ellos alimentan. El buitre sin carroña no puede sobrevivir. Los encontramos en todas las latitudes del planeta, inclusive en zonas heladas como nuestro sur patagónico. En el mundo económico, no son a los buitres financieros a los que se debe vituperar, sino a quienes los alimentan con sus acciones de corrupción e inmoralidad en el ejercicio de la función pública.
Emilio Zuccalá