Martes 19 de Mayo de 2015
La diputada nacional por la Coalición Cívica (CC) Elisa Carrió declaró ante la fiscal Viviana Fein que la madre de Alberto Nisman, Sara Garfunkel, fue testigo de una conversación entre el secretario de Seguridad nacional, Sergio Berni, y la presidenta Cristina Kirchner, en la que el funcionario aseguró que la muerte del fiscal se trataba de "un suicidio".
"Presi, quédese tranquila, es un suicidio", relató Carrió ante Fein en su declaración del 5 de mayo pasado, que recién se conoció ayer, en una semana en la que la fiscal aguarda la conclusión de los peritos de la junta médica para saber las causas de la muerte de Nisman.
La conversación que Garfunkel habría escuchado el 18 de enero a la noche fue luego de ingresar a la vivienda de su hijo en Puerto Madero y encontrarlo sin vida, antes de que llegara Fein al lugar, al que arribó primero Berni.
Carrió sostuvo que le escuchó recordar la conversación a la madre de Nisman en oportunidad de concurrir al entierro del fiscal en el cementerio de La Tablada, el 29 de enero.
"Escuche que la madre de Nisman, y antes de que llegara la fiscal, había escuchado a Berni decir «presi, quédese tranquila es un suicidio»", aseguró la diputada en su declaración.
Según la hipótesis de Carrió, detrás de la muerte de Nisman estuvo la inteligencia iraní, sicarios venezolanos (aunque dijo que eso último "no le consta") y luego hubo una cobertura de la empresa que custodia el complejo de torres Le Parc (Seguridad Integral Empresaria SA).
La diputada había asegurado que el contador de esa empresa es socio de otras firmas en las que también participa Guillermo Elazar, la actual pareja de la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, ex esposa de Nisman.
En ese sentido, Carrió señaló que en la Argentina hay dos personas capaces de matar: el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, a quien tildó de "mafioso y criminal", y al titular del Ejército, César Milani ("Es ambicioso y perverso", advirtió).
Por otra parte, la precandidata presidencial recordó que a mediados de febrero, cuando regresaba en Buquebus de un viaje a Uruguay, una "fanática" y "votante" suya le aportó información sobre reuniones que se realizan en la embarcación en forma frecuente.
Detalló que la pasajera le contó sobre una conversación que ella había tenido con el embajador de Uruguay en la Argentina, Guillermo Pomi.
"Me dijo que ese hombre le presentó a un embajador de Marruecos, el cual es de Inteligencia, algo que me resultó totalmente verosímil por la manera de ser del nombrado. Ahí le comentó que todas las reuniones de Inteligencia de Medio Oriente se realizan en el Buquebus para evitar las escuchas", añadió.
Movimientos dudosos. En ese sentido, la diputada precisó: "Suben en Uruguay, pero no bajan en la Argentina. Y vuelven a Uruguay en el mismo Buquebus. No es traslado, es reunión".
Incluso, el embajador —según relató Carrió— le había dicho a la pasajera que la noche en que Nisman fue encontrado muerto le causó sorpresa "por la cantidad de personal de Inteligencia de Medio Oriente en el Buquebus".
"Es cierto que ahí estaba la Inteligencia controlando la hora en que iba a aparecer el muerto. Estaban esperando el resultado, porque ya lo habían matado y debían corroborar la hora", agregó la legisladora.