Edición Impresa

Carriles: la segunda etapa arrancó sin multas ni remisiones al corralón

Nada nuevo bajo el sol: la segunda etapa de los carriles exclusivos en los tramos de Santa Fe y Córdoba entre Oroño y Cafferata arrancó sin grandes contratiempos, con la gente "mucho más acostumbrada" y sin vehículos multados ni llevados al corralón. 

Miércoles 25 de Julio de 2012

Nada nuevo bajo el sol: la segunda etapa de los carriles exclusivos en los tramos de Santa Fe y Córdoba entre Oroño y Cafferata arrancó sin grandes contratiempos, con la gente "mucho más acostumbrada" y sin vehículos multados ni llevados al corralón. No fue porque después de las 7 no hubiera quedado ninguno obstruyendo los corredores del transporte, sino porque la Municipalidad decidió "correrlos": a cuatro que habían quedado sobre la mano derecha de Córdoba los mudó a la izquierda (donde ahora se puede estacionar) y a cinco olvidados sobre Santa Fe los trasladó al playón del Patio de la Madera, donde sus despistados dueños fueron a buscarlos después. A otros tres propietarios de autos los alertaron los impiadosos silbatos de 26 inspectores, apostados de a uno por cuadra.

Que la puesta en marcha de los nuevos carriles haya debutado sin mayor problema en materia de tránsito no significa que no despertara despistes y quejas.

En los dos nuevos tramos hay que distinguir bien. Porque por Córdoba el estacionamiento sólo cambió de mano, mientras que en Santa Fe desapareció. Quizás por eso las reacciones de los comerciantes fueron distintas.

Los bares ubicados por Santa Fe, por ejemplo, fueron lapidarios. "Un desastre, así nomás. La medida influye tanto que ya varios clientes me advirtieron «Perdoname, pero no vengo más porque no tengo dónde estacionar»... Unicamente la Municipalidad no lo ve", se quejó Andrés Anselmino, dueño de Il Trafico, en la esquina de Pueyrredón.

También en el restobar de Alvear, Toscana, dijeron que el arranque pegó "mal, muy mal".

"No sé a quién beneficia, pero es claro que a nosotros no porque la mayoría de los clientes es gente que pasa, para a tomar un café y después sigue su día", graficó la empleada Débora Jara.

Sobre esa misma calle, también expresaron su desconcierto los empleados de Rosario Color, básicamente por los "gravísimos" problemas que tienen con la carga y descarga de mercadería, incluso cuando son ellos mismos quienes se ofrecen a portar las latas de pintura y enduido hasta los autos particulares.

Y justamente ese punto fue, según algunos de los 26 inspectores ubicados de a uno por cuadra, el más conflictivo, ya que ante la falta de lugar para estacionar muchos "vivos" intentaron detenerse sobre los boxes pintados de verde en las calles perpendiculares, destinados a la carga de mercadería.

Aun así, la mayoría de los inspectores —tanto de Tránsito como de Servicios Públicos, estos últimos identificados por pecheras anaranjadas muy ostensibles— dijeron que no se registraron grandes problemas. Y si aparecía alguno, allí estaban ellos con sus potentes silbatos.

Córdoba funcionó de manera todavía menos problemática, ya que por el ancho de la arteria uno de los cuatro carriles permite estacionar.

"En verdad, lo único que cambia es que se invierte el estacionamiento", algo a lo que "habrá que acostumbrarse", dijo uno de los dueños de Mohs, un local de indumentaria entre Santiago y Alvear, particularmente beneficiado porque al estar sobre la derecha su vidriera luce más, ya sin autos estacionados delante.

Desde la lotería Di Ricco, en la esquina de Pueyrredón, Héctor se mostró cauto: "Yo trabajé normalmente lo que no implica que esté a favor ni en contra de los carriles", dijo, aunque paradójicamente mencionó dos perjuicios del nuevo sistema: que por Córdoba "ya no podrán circular ciclistas" y que "los colectivos se amontonan en las paradas", ahora espaciadas cada 300 metros y con muchas más líneas.

Satisfechos.Igual, el balance desde el municipio fue positivo. "Todas nuestras encuestas nos dan una muy buena aceptación de los carriles, aun cuando lógicamente las voces que se hacen oír son la que están en contra", dijo Seghezzo.

El funcionario opinó también que "esta segunda etapa fue mucho más fácil de implementar porque son tramos que no tienen tanta carga comercial, y porque además hay posibilidad de giro a la derecha en algunas esquinas y de estacionar a lo largo de casi toda Córdoba".

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario