Domingo 05 de Febrero de 2012
Ante la inminente implementación de lo dispuesto por la ordenanza municipal N° 8864 que determina la delimitación de carriles exclusivos en diferentes calles de la ciudad, entre las que está comprendida Maipú desde Pellegrini hasta Santa Fe, debo manifestar mi rechazo y preocupación en vista de los graves perjuicios económicos que esto ocasionará a las actividades de mi establecimiento hotelero ubicado en dicha arteria a la altura del 1262 (entre Mendoza y 3 de febrero). Evidentemente, al analizar la problemática del tránsito no se han evaluado suficientemente otros aspectos tanto o más importantes que aquellas mejoras que se pretenden conseguir. En tiempos como los actuales de difícil panorama no debería soslayarse la necesidad de facilitar los mecanismos del Estado para que quienes con esfuerzo desarrollamos una actividad productiva no veamos peligrar el sustento económico de nuestras familias y el de la gente que integra toda una cadena relacionada con ella. Esta medida, de cuya honestidad de propósitos no dudo, parece dirigirse en sentido totalmente opuesto: no sólo no contempla ningún incentivo, sino que significa una restricción muy severa que afectará sin ningún tipo de dudas el desarrollo y la dinámica de todo el espectro comercial de las zonas delimitadas. Muy escuetamente es posible enumerar algunos puntos básicos: 1. Muy pocos hoteles de la ciudad poseen dársenas. 2. El visitante no contará con la posibilidad de hacer un recorrido rápido y ágil que le permita escoger adecuadamente un alojamiento ajustado a sus preferencias, necesidades y posibilidades. 3. La disminución drástica del flujo vehicular tiene una inmediata y directa relación con el caudal peatonal. 4. Esta merma mencionada en el punto anterior potenciará los efectos negativos, ya palpables, de la reciente normativa referida a las restricciones en cartelería publicitaria. 5. El movimiento de proveedores posee sus propias complejidades, las cuales se relacionan con la difícil coordinación de horarios con la parte receptora, entre otros aspectos. No se agota en esta simple puntualización el análisis de esta cuestión. Es el deber de las autoridades realizar un estudio amplio y abarcador de toda medida que pueda llegar a afectar de manera sustancial la vida de los contribuyentes. No parece ser éste el caso. Haremos lo que esté a nuestro alcance para lograr la revisión de esta normativa.
Roberto C. Baile DNI 20.173.434