Sábado 11 de Mayo de 2013
"Los curas villeros no son la teología de la Liberación, son excelentes personas que hacen un trabajo por los pobres, como el caso del cura Pepe, pero pertenecen a la Iglesia", explica Rubén Dri, teólogo e investigador. "No es que hacen un trabajo para que los pobres construyan poder, sino para que sigan siendo pobres y para auxiliarlos. Ese es una diferecia fundamental. Es el proyecto de Bergoglio, lo implementaba en el país", remarca el ex saleciano en una nota publicada en el último número de la revista Sudestada, editada en Lomas de Zamora.
"Mugica, que era un ejemplo de compromiso cristiano por los pobres, fue asesinado por la Triple A y la Iglesia estuvo comprometida durante la dictadura militar con la represión ilegal", explicó el teólogo nacido en Entre Ríos
Dri, quien fue amigo personal de Mugica, sostiene que "es poca la recuperación" que hace tanto el peronismo como la Iglesia Católica de la figura del cura.
"El teólogo trabajó en el Chaco y participó en la formaciòn del Movimiento de los Sacerdotes del Tercer Mundo. Luego, por su militancia debió dejar el país durante la dictadura, al regresar integró organismos de derechos humanos y es investigador de la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, y crítico de la política del actual Papa Francisco.
Por otra parte, en un libro escrito sobre Mugica, De Biase se refiere a la personalidad de Mugica trascribiendo el testimonio de uno de los compañeros del seminario. Entonces decía: "Le llamábamos La Bestia porque todo lo hacía muy intensamente. Cuando rezaba, a lo bestia; cuando estudiaba, a lo bestia; si le prestabas un libro te lo devolvía destrozado, irreconocible.