Carga abandonada de dos mil kilos de efedrina
Buenos Aires.— Un cargamento de 2.000 kilos de efedrina que habían sido abandonados por una empresa farmacéutica fueron secuestrados ayer en el sector de importaciones del aeropuerto de Ezeiza en un operativo supervisado por el juez federal de Campana, Federico Faggionato Márquez.

Miércoles 11 de Febrero de 2009

Buenos Aires.— Un cargamento de 2.000 kilos de efedrina que habían sido abandonados por una empresa farmacéutica fueron secuestrados ayer en el sector de importaciones del aeropuerto de Ezeiza en un operativo supervisado por el juez federal de Campana, Federico Faggionato Márquez.

El precursor químico pertenecía a la firma Compañía Farmacéutica Argentina, que en los últimos meses importó al país 9.000 kilos, de los cuales llegó a vender 7.000. El destino de esa efedrina se desconoce, pero los 2.000 kilos hallados tal vez fueron abandonados en mayo pasado cuando se desbarató un laboratorio de drogas clandestino que funcionaba en Ingeniero Maschwitcz.

Una fuente policial señaló que, a partir de allí, se realizaron 160 operativos en búsqueda de efedrina y, al parecer, la firma optó por dejar el remanente en el aeropuerto para no levantar sospechas. Al mismo tiempo, la firma farmacéutica fue inhabilitada para operar por la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y el Narcotráfico a raíz de que se constataron irregularidades en su actividad en el mercado.

En el aeropuerto. Los investigadores llegaron a un galpón del sector de importaciones del aeropuerto y hallaron efedrina en 80 "cuñetes" (tachos) de 25 kilos cada uno. Los pesquisas determinaron que la efedrina llegó el año pasado en dos vuelos procedentes de Europa, uno de ellos de la compañía Alitalia, y que fue colocada en el depósito con otra mercadería que también fue dejada abandonada. Por otra parte, en el marco de esta causa, el juez Faggionato Márquez sobreseyó al empresario Hernán de Carli, al jefe de la comisaría de General Rodríguez, Darío Atrio, al agente del Servicio Penitenciario Miguel Lombardi y a la ex funcionaria de la municipalidad de esa ciudad, Cristina Otero, investigada como posible contacto de un cartel mexicano para alquilar un galpón.

Los hombres habían sido involucrados en la causa por un testigo de identidad reservada que los vinculó con el crimen de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, cuyos cuerpos fueron encontrados acribillados a balazos, el 13 de agosto, en la localidad bonaerense de General Rodríguez. El testigo había dicho que, horas antes de aparecer los cadáveres, un casero de una finca vecina a la mansión de De Carli, al que identificó como el Poli Medina, vio la camioneta de De Carli en la zona del crimen y que incluso una tercera persona había registrado las imágenes con la cámara de su celular. (Télam)