Domingo 07 de Junio de 2009
Parece que ahora los escraches generan un gran revuelo, pero "el que siembra vientos recoge tempestades". En efecto, es el gobierno el que ha provocado la virulencia política actual. Basta nombrar un solo episodio entre tantos cuando el año pasado Néstor Kirchner, en un ataque de histeria y odio, dijo: "Al campo lo quiero de rodillas". Esa frase fue un duro golpe a la democracia, a la República, al federalismo y a todo el pueblo del interior. Los señores Agustín Rossi y Daniel Scioli nada dijeron entonces. Al callar asintieron y son culpables de la violencia que el gobierno generó, y ahora se hacen las víctimas. No estoy de acuerdo con ningún tipo de violencia, pero deben asumir que son los generadores de la misma. El caradurismo político está en su mayor apogeo.
Juan Bressán, LE 6347664