Viernes 23 de Abril de 2010
Un muchacho de 21 años, que vive en la zona sur de la ciudad y tiene algunos antecedentes por
delitos contra la propiedad fue detenido ayer a la tarde por su presunta participación en el
asesinato del policía Eliseo Ramón Mansilla, ocurrido el 14 de abril en el interior de un
supermercado de Virasoro al 2100. El sospechoso fue apresado en la Estación Terminal de Omnibus
Mariano Moreno cuando intentaba abordar un micro que tenía como destino la ciudad de Corrientes.
Según trascendió anoche de fuentes seguras, el joven confesó haber participado en el asalto que
acabó con la vida del sargento y sería la persona que manejaba la moto en la que se movilizaba el
dúo de ladrones que intentó robar. Al cierre de esta edición se encontraba declarando en el Juzgado
de Instrucción Nº 14, a cargo de María Laura Sabatier.
Homicida identificado. Para los investigadores del crimen, el caso está prácticamente
esclarecido ya que el autor material del disparo se encuentra identificado con nombre y apellido.
Esos datos no trascendieron, pero este diario pudo confirmar que el hombre que mató a Mansilla vive
en la misma zona que el joven capturado ayer en la terminal de ómnibus.
Gastón M.: así fue identificado el muchacho que pretendía viajar a Corrientes, tiene domicilio
registrado en su prontuario policial en Flammarión al 5000, en la zona sur de Rosario. Su nombre
quedó bajo la lupa de los pesquisas a los pocos días de ocurrido el fatal asalto al súper de
Virasoro casi Oroño. Un testigo presencial de ese episodio, vecino de la zona, observó
prácticamente gran parte de la secuencia del hecho que derivó en la muerte del policía Mansilla.
Esa persona, según contaron a este diario voceros del caso, alcanzó a ver con claridad la matrícula
de la moto en la que llegaron y después escaparon los asaltantes.
Una punta. A partir de ese dato, efectivos de la División Judiciales y de la Agrupación
Unidades Especiales de la Unidad Regional II comenzaron a seguir la pista que derivaría primero en
el titular registral de la moto. De esa forma los detectives llegaron a establecer
extraoficialmente que el vehículo había sido comprado poco tiempo antes del asesinato del policía
por un hermano de Gastón M. A esa información, que permitió orientar la pesquisa hacia el sector de
calle Flammarión, se sumó un trabajo de inteligencia y entrecruzamiento de versiones suministradas
por informantes policiales.
Durante ese relevamiento de datos, se sumó una versión que llegó a oídos de los investigadores que indicaba que un familiar de Gastón M. habría mencionado ante un grupo de vecinos o allegados que el muchacho “se había mandado un moco con un policía”. La semana pasada, con los elementos reunidos hasta ese momento, la jueza Sabatier ordenó un allanamiento en la casa de Flammarión al 5000. Allí Gastón M. no pudo ser encontrado, pero los funcionarios a cargo de la instrucción del expediente secuestraron documentación perteneciente a la moto que utilizaron los maleantes.
En las dársenas. Desde entonces, el joven estuvo prófugo, pero ayer por la mañana los pesquisas pudieron establecer que Gastón podría viajar hacia la ciudad de Corrientes, donde viven algunos familiares. Un grupo conformado por efectivos de la División Judiciales y de la Agrupación Unidades Especiales de la policía local, todos de civil, montaron guardia cubriendo todos los rincones de la estación de ómnibus. Cerca de las seis de la tarde, el sospechoso apareció en uno de los andenes donde se aprestaba a abordar un colectivo que tenía como destino la capital de la provincia mesopotámica.
Según trascendió, Gastón M. no ofreció resistencia y marchó preso a la Jefatura de la Unidad Regional II. Cerca de las ocho de la noche ya se encontraba frente a la jueza Sabatier, quien le tomaba declaración indagatoria, junto al fiscal de la causa y una abogada defensora.
El sargento Eliseo Ramón Mansilla, de 36 años y padre de una nena de 10, murió tras recibir un disparo en la cabeza efectuado por un asaltante que, junto con un cómplice, irrumpió en el supermercado “Nini”, de Virasoro al 2100. Los delincuentes llegaron en moto a las 12.45 del 14 de abril. Mansilla se encontraba allí de civil con su hija Micaela y al advertir que se producía un asalto decidió intervenir. Así lo mataron.