Miércoles 07 de Septiembre de 2011
Cazadores expertos han capturado en el sur de Filipinas un cocodrilo marino de una tonelada de peso y más de seis metros de largo, ejemplar que podría ser el más grande jamás visto vivo en el país asiático, según se precisó ayer.
Ronald Nuer, del consejo municipal de Bunawan, la localidad del sur de Filipinas donde apresaron al cocodrilo, explicó que lo persiguieron durante 21 noches antes de poder atraparlo y, aun así, consiguió liberarse en dos ocasiones de las cuerdas con las que intentaban atarlo.
Rollie Sumiller, quien logró capturarlo, asegura que este ejemplar es el más grande que ha atrapado en 20 años.
El Ministerio de Medio Ambiente culpa a este gigantesco reptil de la muerte de una niña de 12 años en 2009 en la misma región. Según han explicado, el cocodrilo arrancó la cabeza a la pequeña. Asimismo, el pasado mes de julio mató a un agricultor cerca de Bunawan, una localidad de 30.000 habitantes.
"Los habitantes de la zona se sienten aliviados. Pero no estamos seguros sobre si este ejemplar fue el que atacó a estas personas, ya que en este área se han divisado muchos cocodrilos", advirtió Sumiller.
Nuer indicó que se trata de un macho. El animal pesa 1.075 kilos y mide 6,4 metros desde el morro a la punta de la cola.
Según el libro Guinness de los Récords Mundiales, el cocodrilo marino cautivo más largo que se conoce se capturó en Australia y medía 5,48 metros.
No obstante, el más grande que ha existido es el cocodrilo emperador, Sarcosuchus imperator, vivió hace 110 millones de años, medía entre once y doce metros y pesaba en torno a las ocho toneladas, de acuerdo con el Guinness.
El cocodrilo no será sacrificado sino que será trasladado a un parque natural, según ha asegurado el alcalde de Bunawan, Edwin Cox Elordem, que espera que el reptil se convierte en la principal atracción del lugar.