Domingo 27 de Mayo de 2012
Capitán Bermúdez supo tener varias salas de proyección, las que en su momento fueron el centro de recreación por excelencia. La primera fue un emprendimiento familiar, en la esquina de Bolívar y San Lorenzo, donde Zacarías Canut construyó un salón para espectáculos con un escenario donde se proyectaban películas y al costado había tres canchas de bochas.
En 1922, en avenida San Lorenzo al 400, donde hoy se encuentra el Sindicato Químico-Papelero, también funcionó una sala en la que se proyectaban películas. Fue cambiando de dueños y trabajó hasta 1959. Hoy es un salón de fiestas.
También en el club Juan Ortiz funcionó una pequeña sala de cine y espectáculos. En 1955 cinco amigos que ganaron la lotería decidieron invertir en la construcción de una moderna sala cinematográfica y así nació el cine América, en San Lorenzo al 100, que funcionó con éxito por más de 12 años. Luego, el actor rosarino de radioteatros Norberto Blesio lo compró para reflotarlo, pero no tuvo mejor suerte y nuevamente lo cerró. Después de albergar al malogrado supermercado de El Hogar Obrero, el edificio se encuentra hoy totalmente abandonado.
Uno de los integrantes de la sociedad del cine América fundó con otros socios el Majestik, sobre calle Simón Bolívar. Este moderno y pequeño cine tuvo para la época el mismo destino que el América. Luego, por sus instalaciones pasaron una disco y una cancha de fútbol cinco. Hoy alberga un complejo de oficinas.
Durante años, un día entre semana además de sábados y domingos, las funciones del cine teatro Iris eran una cita obligada para los habitantes de Maciel y el resto de la zona. Sus paredes son testigos de risas, emociones y más de un romance que se generó en sus butacas, cuando las luces se apagaban y empezaba la función.
Cuando dejó de funcionar en la década del 70, una sensación de tristeza y nostalgia se apoderó de más de uno.
Sin embargo, en diciembre de 2003 por iniciativa de la comuna, la comisión de cultura y un grupo de vecinos, el cine Iris reabrió sus puertas a la comunidad. Claro que con otro tipo de oferta para el público, ya que más que para películas pasó a ser el centro de la cultura, la música y el teatro de la localidad. Desde su apertura se realizaron distintos eventos rescatando para los vecinos un pedazo de historia.
En la zona de Casilda, Arequito y Firmat también fueron varias las salas que vieron cerrar sus puertas, aunque en estos casos se generaron distintos emprendimientos que mantienen vivo al cine de los pueblos (ver aparte).
No corrieron la misma suerte los cines que alguna vez tuvieron momentos de esplendor en Sanford y Chabás. El cine teatro La Perla, de Chabás, dejó de existir hace tiempo y lo mismo pasó con el Sol de Mayo, en Sanford, aunque el edificio aún existe.