Jueves 11 de Junio de 2009
El lector coincidirá conmigo en que es alarmante e inusitada la cantidad de boletas de los distintos candidatos que encontraremos en el cuarto oscuro. Si los futuros funcionarios públicos tuvieran que postularse a cargos ad honórem, o tal vez por un pequeño sueldo comparable a lo que gana cualquier obrero calificado, digamos un maestro o un jubilado por algo más de la “mínima”, los dedos de una mano sobrarían para contar a los que se presentarían. Pero como lamentablemente aquí la torta a repartir es demasiado voluminosa, y por supuesto incluye muchos negocios particulares, entonces todos estos nefastos personajes que vemos a diario se sacan los ojos y sólo prometen modelos como los que están a la vista.
Felipe Demauro, DNI 6.072.937, felipedemauro47@gmaill.com