Jueves 13 de Octubre de 2011
Más de 20 allanamientos habían realizado hasta anoche para tratar de detener a Leonardo Daniel Jara, de 34 años, el único prófugo del crimen de la niña Candela Sol Rodríguez acusado de haberla engañado y capturado el 22 de agosto en la localidad bonaerense de Villa Tesei, informaron fuentes de la investigación.
Un testigo que ya declaró ante la justicia dijo que vio a Jara por última vez con dos armas en la cintura dispuesto a matar a un policía en un enfrentamiento si intentaban detenerlo.
En el expediente por el crimen de Candela, figura la declaración de un testigo de identidad reservada que fue el último en ver a Jara por la zona de Hurlingham y dialogar con él antes de que se fugara, cuando ya sabía que lo estaban buscando.
"Si se me cruza un «pato», o lo mato o me mata", le dijo Jara a este testigo en referencia a la policía, según consta en la resolución del juez Alfredo Meade.
Según este testigo, Jara se presentó a pedirle dinero un sábado a las 11.30 y tomó la precaución de manejarse con un chofer y no bajar de su auto para que no lo captaran las cámaras municipales. "Vino en un (Volkswagen) Gol blanco de la línea nueva, con vidrios polarizados. No se bajó porque sabe que hay cámaras y que lo están buscando, y bajó su chofer para pedirme plata porque está sin nada", contó el testigo.
"Me acerqué al auto y vi que Jara tenía dos «fierros» (armas) en la cintura, uno adelante y otro atrás", describió el testigo, quien luego agregó que el prófugo "es muy peligroso".
Para Tavolaro, Jara fue el "anzuelo" utilizado por la banda para capturar a través de algún engaño a Candela el 22 de agosto, cuando desapareció al salir de su domicilio de Villa Tesei.
Este joven tendría la apariencia de un wachiturro (estética de un grupo de cumbia con ese nombre), los cuales eran del gusto de Candela. En el expediente hay otro testigo de identidad reservada que aseguró que Jara "le estaba haciendo el novio a Candela porque sabía que la madre tenía una plata guardada, y que le querían hacer «la caída» para que le entreguen la plata". El mismo testigo cuenta que Jara "salió con otras pibitas de 16 ó 17 años", que "estaba con Candela desde hace meses" y que la conocía porque sus hijas y sobrinas iban al mismo colegio del barrio San Damián al que concurría la víctima.
Este y otro testigo de identidad reservada también declararon en el expediente que a Candela no la secuestraron, sino que se subió voluntariamente el 22 de agosto a un auto Suzuki Fun gris donde iban Jara, Héctor "El Topo" Moreyra y otro miembro de la banda. l (Télam)