Lunes 24 de Febrero de 2014
Llama la atención que en pocos años avanzara tanto la inseguridad, que proliferen los kioscos de drogas en todos los barrios, mientras los ladrones y asesinos en vez de estar encerrados se pasean por las calles impunemente. Por otro lado, los ciudadanos se cansan de hacer denuncias y cada día viven temerosos de que los roben o maten. Tanto en Rosario como en otras localidades, la droga, robos y asesinatos superan todo lo imaginable y los vecinos no tienen a quién recurrir por la inoperancia de las autoridades correspondientes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), además de la ausencia de la policía cuando se la necesita. Como medida extrema, quienes fueron robados o les asesinaron seres queridos, le solicitaron una audiencia a la máxima autoridad de la ciudad de Rosario, la intendente Mónica Fein, que no se la concedió, por lo tanto, decidieron escrachar su domicilio particular con una protesta que fue repudiada por todos los bloques de concejales, argumentando que “ese no es el procedimiento para hacerse escuchar”. Parece que ya olvidaron nuestros representantes que son nuestros empleados y que fueron votados para que nos resuelvan nuestros problemas, para que nos den justicia, paz y seguridad. Tal vez el único procedimiento que nos queda a los ciudadanos sea imitar a los habitantes de la provincia mexicana de Michoacán. El 24 de febrero del 2013 los civiles de tres ciudades de ese Estado decidieron acabar con los narcos ante la ineficacia de las autoridades correspondientes, y parece que son bastante efectivos, porque en menos de un año terminaron con el tráfico de drogas y los delitos en la mitad de Michoacán. “Escogimos la forma en que queríamos morir. Si nos iban a matar amarrados, mejor que nos maten defendiendo”, asegura uno de ellos, un médico. Si nada cambia en Rosario (y todo indica que este año será más violento que el año pasado), a los rosarinos no les quedará otra alternativa que armarse en los barrios y luchar por sus vidas siguiendo el camino de las fuerzas de Autodefensa de Michoacán. Si en menos de un año los civiles michoacanos han vencido al crimen organizado en más de 20 municipios de Michoacán, ¿por qué no lo podemos hacer en Rosario, donde el problema es mucho menor? Sin duda alguna, los civiles de ese Estado son más efectivos que la policía Federal y el Ejército mexicano. Sigan así señores funcionarios, sigan mirando para otro lado que en pocos años estaremos en todos los barrios siguiendo el camino de Michoacán. Cuando el Estado está ausente, y la justicia mira para otro lado no le queda otra al ser humano que defender lo suyo.
Alberto Seoane
DNI 16.745.029