Domingo 31 de Mayo de 2015
Newell’s debía proponer otro juego, ser ofensivo y jugar a ganador. Tenía que sentar presencia, dominar, ser el actor principal y pasar por encima a su rival. La semana intensa y llena de dolores por la eliminación en la Copa Argentina y la derrota ante Argentinos Juniors ameritaba un cambio de rumbo. Américo Rubén Gallego metió seis cambios, dos obligados y cuatro tácticos para conseguirlo. Pero en la cancha no hubo modificaciones en el juego.
Ignacio Scocco volvió a la titularidad para cubrir la ausencia de Ezequiel Ponce, expulsado en La Paternal, pero el máximo responsable ofensivo no tuvo demasiada actividad. Apenas un intento de cabeza para probar a Bologna, pero le pegó con el hombro. Tampoco, es cierto, le llegó una bocha redonda para volver al gol, el día después de su cumpleaños.
Tampoco los demás cambios modificaron demasiado la estructura de un equipo que se nota quebrado. Que no puede levantarse. Es cierto, volvió a sumar y eso es importante después de las caídas que había sufrido. Sobre todo para intentar progresar en la tabla, aunque hoy en el ánimo leproso eso resulta escaso.
Ñuls cambió de nombres, pero no de propuesta. Por eso la gente habló en la cancha y mostró su descontento.