Calidad de servicio
Pretender calidad en un servicio público podría entenderse como una utopía, un sin sentido. Creo que debería ser un derecho. No lo es, por ahora. Sin embargo, a veces hay luces de esperanza al final del negro túnel.

Martes 24 de Julio de 2012

Pretender calidad en un servicio público podría entenderse como una utopía, un sin sentido. Creo que debería ser un derecho. No lo es, por ahora. Sin embargo, a veces hay luces de esperanza al final del negro túnel. Una vez, podría ser la excepción que confirma la regla. Dos veces, podrían ser casualidad. Tres veces, ya podría interpretarse como norma. En 2004 renové mi carné de conductor. Me llevó poco más de media hora. Me sorprendió. Lo mismo me sucedió en 2008. Y hace pocos días, una vez más fui gratamente sorprendido, al constatar que el trámite de renovación de carné de conductor sigue siendo así de rápido, no más de 30 a 45 minutos. Reciban por este medio, los responsables de este hecho inusual en la administración pública así como el personal afectado, mis sinceras felicitaciones.

Jorge Colaccini