Edición Impresa

Caída y clásico en octavos en básquet

Argentina perdió ante Grecia, quedó tercera en su zona y el domingo se cruzará con Brasil.

Viernes 05 de Septiembre de 2014

El esfuerzo de siempre de Argentina esta vez no alcanzó, lisa y llanamente porque Grecia jugó mejor, se llevó la victoria por 79 a 71, y provocó que el seleccionado nacional de básquet vuelva a cruzarse con Brasil en una instancia decisiva de un Mundial. Esa cita clásica será por los octavos de final, el domingo, en Madrid.

Argentina dependía de una victoria para finalizar en el 1º puesto de la zona D, y así se cruzaría con Serbia, 4º de la A. Pero con la derrota, concluyó 3º y su rival será Brasil, 2º de la A.

Los nueve puntos del resultado final de ayer a favor de Grecia fueron consecuencia de la superioridad que por momentos mostró el seleccionado europeo a partir de la envergadura física de algunos de sus jugadores.

De todos modos, cuando Argentina se hizo fuerte en defensa, el triunfo estuvo al alcance de las manos, en un partido duro, con muchos roces y discusiones.

Nick Calathes, Giannis Bourousis y Georgios Printezis, más un juego pulcro y ordenado, le bastaron a Grecia para llevarse la victoria al término de los primeros veinte minutos ante una Argentina que poco pudo hacer, especialmente en el primer cuarto.

Mejoró el panorama del equipo nacional en el segundo parcial, cuando levantó la defensa, y el ingreso de Nicolás Laprovíttola le dio más claridad al ataque, el cual siguió dependiendo de los aciertos de Luis Scola.

El repunte de Argentina lo llevó a ponerse a un triple (28-31) de distancia en el inicio del segundo cuarto, pero duró poco. Algunos errores, los reingresos de Calathes y Bourousis, más la puntería, aún en situaciones límites como el triple de Nikos Zisis sobre el final del primer tiempo, le permitieron a Grecia distanciarse a 11 puntos (44-33).

En el inicio del tercer cuarto, Grecia volvió a superar a la defensa argentina y logró la máxima diferencia hasta entonces, cuando se puso 48-33. Eso pareció un golpe de nocaut porque en un abrir y cerrar de ojos la distancia se extendió a 19 puntos (52-33).

La impotencia del equipo salió a flor de piel, el Chapu Nocioni fue el que quizá mejor expresó ese momento, pero de repente reapareció el orgullo del equipo, y de la mano de la defensa, con Pablo Prigioni como abanderado, el resultado comenzó a acortarse nuevamente.

De golpe, el seleccionado argentino se acercó 46-56. Ganar era posible. Al cierre del tercer cuarto, el marcador (64-50) hacía creer que el equipo conducido por Julio Lamas podía revertir lo sucedido hasta entonces.

Y en los primeros minutos del último cuarto la hazaña estuvo al alcance de la mano. Con una defensa de alto nivel y un triple de Facundo Campazzo, Argentina quedó a un triple de Grecia (66-63). El encuentro estaba abierto, pero los griegos se despertaron y les quedó margen para controlar el último embate de los dirigidos por Julio Lamas.

El domingo, en el Palacio de los Deportes de Madrid, Argentina volverá a encontrarse con un viejo conocido, Brasil, en un partido que será a todo o nada. El que pierda deberá conformarse con seguir el Mundial por televisión.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario