Martes 21 de Diciembre de 2010
El 21 de mayo del año pasado en la sección "Opinión" de este diario, bajo el título "Cuidar la ciudad en que vivimos", se publicaba una inquietud de la Asociación de Comerciantes e Industriales y de los vecinos del barrio Dr. Luis Agote, para que el emblemático edificio de la tienda La Buena Vista, de la también emblemática esquina de Cafferata y Urquiza, fuese rescatado del estado de abandono en que se hallaba desde hacía una década y media. Este hecho no sólo afectaba a la vida comercial y al vecindario sino a la propia imagen de la zona. Dicha publicación tuvo su relación recíproca a los pocos meses cuando, como broche de oro del 20º aniversario de la Vidriera de Cordic, la familia Benzadon accediera a que con la muestra no sólo se recuperara el edificio sino que se llenara de esperanza a todo un barrio que volvería a ver abiertas las vidrieras de esa esquina. Así fue que entre el 16 de julio y el 16 de agosto se realizó dicha muestra. El espíritu de nobleza de don Abraham Benzadon apareció en la esquina de sus sueños, como cuando en tiempos lejanos era común verlo ayudando a los humildes y brindando colaboración a las escuelas de la zona. Tal vez ha prendido ese mismo espíritu en sus descendientes, pues además del evento de Cordic han facilitado el local de 2.850 metros cuadrados, sin costo alguno, para la reciente realización de la feria "Rosario lee". Estos dos eventos han abierto la posibilidad de que este amplio y cómodo sitio pueda continuar habilitado en forma permanente, como lo fue cuando La Buena Vista se había constituido en un hito referencial de excelencia comercial de la ciudad.
Jaime R. Remolins, DNI 3.742.977