Lunes 18 de Marzo de 2013
La carta del señor Jorge R. Enríquez titulada “Maratón verborrágica”, publicada el 11 de marzo, invita a recordar el uso recurrente de la cadena nacional de radio y difusión por parte de la presidenta Cristina Fernández. El 3 de septiembre de 2012 se llevó a cabo en Tecnópolis (en Villa Martelli) una cena festejando el Día de la Industria. La señora presidenta fue la única oradora. En su exposición de 65 minutos (en pleno horario central) defendió el uso de la cadena nacional argumentando que “las cadenas oficiales de una presidenta son legales, no las uso para contar mi vida ni para pedir que me voten, sino para contar las cosas que les quieren ocultar a los argentinos”. Ahora bien, el artículo 75 de la ley de servicios de comunicación y audiovisuales (N° 26.522/2009) establece: “El Poder Ejecutivo Nacional y los Poderes Ejecutivos Provinciales podrán, en situaciones graves, excepcionales o de trascendencia institucional, disponer la integración de la cadena de radiodifusión, nacional o provincial, según el caso, que será obligatoria para todos los licenciatarios”. Los memoriosos recordarán que históricamente los mensajes presidenciales no excedían los 20 minutos y la cadena nacional sorprendía al público precisamente porque era un procedimiento infrecuente, usado para dar noticias extraordinarias, anuncios puntuales, o algún episodio de conmoción nacional, como cuando el 19 de diciembre de 2001 el entonces presidente Fernando de la Rúa anunció por cadena nacional nada menos que la implantación del estado de sitio en apenas tres minutos y 35 segundos.
Carlos Alberto Parachú
DNI 6.012.558