Edición Impresa

Cada vez hay más consultas sobre cómo prevenir un golpe de calor

Desde que empezó el alerta roja, el Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias recibe entre 30 y 40 llamados por esa causa al día. Aun así, el dispositivo sanitario diagramado para atender a gente sin luz ni agua debutó con sólo un caso de "falsa alarma".

Lunes 30 de Diciembre de 2013

Con apenas un llamado que terminó siendo una "falsa alarma", debutó este fin de semana el operativo sanitario especial diagramado por la Municipalidad para atender a los rosarinos que, jaqueados por los cortes de agua y de luz, pudieran ver afectada su salud. En cambio, el Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Síes) no se cansó de recibir consultas sobre las medidas preventivas que ayuden a sobrellevar la persistente ola de calor (ver aparte). El director del servicio, Federico Cornier, dio un consejo simple y efectivo: "Tratar de mantenerse lo más fresco e hidratado posible, y tomar mucho, mucho, mucho líquido".

De hecho, el operativo sanitario dispuesto por las autoridades frente al nivel meteorológico de alerta rojo que hace ya días rige para Rosario y su zona apunta principalmente a brindar contención a las personas mayores que viven solas y a los más chiquitos.

Sobre todo, en el contexto de cortes de energía y agua potable que se vienen repitiendo en la ciudad y que pueden agudizar un cuadro de golpe de calor.

Para atender esas situaciones, la Intendencia puso en marcha un dispositivo de articulación entre el Sies, Defensa Civil, Control Urbano y Guardia Urbana Municipal (GUM), de modo de canalizar las llamadas telefónicas a los números de emergencia 103 y 107, y derivar asistencia médica inmediata en caso de necesidad.

Pero aunque la temperatura volvió a castigar ayer con casi 36 grados, sólo una llamada apeló al nuevo esquema sanitario. "Y podríamos decir incluso que fue una falsa alarma", explicó Cornier.

De hecho, el pedido de intervención lo recibió la GUM de parte de unos vecinos de un matrimonio mayor, y ese organismo fue el que alertó a su vez al servicio médico.

Al llegar al lugar, sin embargo, el personal del Síes se encontró con que la pareja —un hombre postrado y su mujer— sí contaba con servicio eléctrico y agua potable, por lo que sólo controló que no necesitaran otro tipo de asistencia.

Lo que en cambio sí están recibiendo en el servicio, dijo su titular, es una "gran cantidad de consultas" acerca de cómo prevenir un golpe de calor y también llamados que buscan ponderar si síntomas como "decaimiento general, fatiga y hasta algún desmayo con recuperación rápida" pueden estar configurando un cuadro de esa naturaleza y amerita o no atención médica.

"De no recibir ninguna consulta sobre ese tema, ahora estamos respondiendo no menos de 30 y hasta 40 llamados por ese tema al día", dijo Cornier.

Al respecto, el secretario de Salud Pública municipal, Leonardo Caruana, recordó que los síntomas más frecuentes de un golpe de calor pueden ser "dolor de cabeza, náuseas, temperatura corporal elevada, confusión, pérdida de conciencia, respiración y pulso débil, piel enrojecida, caliente y seca".

Ante la aparición de algunos de esos signos, el consejo es trasladar a la persona afectada a un lugar fresco y bien ventilado, ofrecerle líquido, quitarle la ropa y mojarle todo el cuerpo con agua fría, sin administrarle medicamentos antifebriles ni tampoco friccionarle la piel con alcohol.

Y, como siempre, la atención médica es indispensable. Por eso, el nuevo dispositivo especial apunta a que ante cuadros de esa naturaleza, sobre todo si están agravados por la falta de luz y de agua, se pueda llamar a la línea de emergencia 107 para que personal especializado analice vía telefónica "la dimensión del cuadro" y, de ser necesario, se active un "protocolo especial" con participación de ambulancias y eventualmente otras dependencias municipales.

En caso de que la persona afectada viva en un piso alto y en ese momento no cuente con servicio eléctrico, los otros organismos intervinientes (Defensa Civil, GUM y Control Urbano) suman sus equipos para brindar la atención y eventualmente trasladarla.

Los consejos son simples, pero efectivos. "Hay que tratar de no exponerse al sol, de estar en ambientes lo más frescos posible y siempre muy bien hidratados", dijo Cornier.

Llevar una botellita con agua a cuestas es una buena medida. A los ancianos y los chiquitos, ofrecerles agua o jugos naturales con frecuencia y aun cuando no lo pidan. Y a los bebés, darles la teta más seguido.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS