Cada uno elige su destino
La patria potestad es el conjunto de derechos y obligaciones o deberes que la ley reconoce a los padres sobre las personas y bienes de sus hijos (o cuando se requiere, a terceras personas) mientras estos son menores de edad o están incapacitados.

Miércoles 23 de Febrero de 2011

La patria potestad es el conjunto de derechos y obligaciones o deberes que la ley reconoce a los padres sobre las personas y bienes de sus hijos (o cuando se requiere, a terceras personas) mientras estos son menores de edad o están incapacitados. En una carta de lectores se acusa a los médicos que ante evidencias de su negativa personal, no le hicieron la transfusión requerida a quien decidió morir por la religión. Quiero expresar mi desacuerdo con dicha carta. Cada uno elige su destino, sea equivocado o no, cuando no afecten las decisiones a terceros (por ejemplo si yo decido matarme yendo a 200 kilómetros por hora en una ruta, sé a qué me expongo, pero, con mi actitud, puedo perjudicar a terceros inocentes). Ahora mi planteo: alguien que se somete incondicionalmente a una religión ¿pasa a ser incapacitado? Porque en ese caso, creo que quienes lo asisten tienen derecho a intervenir sobre su cuerpo. En el transcurso de la historia en todas las religiones se han cometido atrocidades en nombre de Dios. A veces, la violencia fanática se ejerce desde una razón abstracta y una concreta al mismo tiempo. Por ejemplo: un joven palestino que vive en la desesperante pobreza en un campo de refugiados y se inmola porque le prometieron el paraíso de Alá (razón abstracta) y un subsidio de por vida para su familia (razón concreta). Con la Inquisición, se torturaba hasta confesiones ridículas y se castigaba con hoguera a los que no se sometían a la ideología impuesta. Cabe preguntarse, entonces, ¿quién es el dueño de la verdad y tiene derecho sobre los demás a definir su destino?

Silvia Buonamico