"Cada llamada podía ser la última oportunidad"

Viernes 22 de Noviembre de 2013

Aneeta Prem, de la ONG Freedom Charity que ayudó a escapar a las cautivas, dijo que ella y sus ayudantes consideraban cada llamada de las mujeres "como una última oportunidad" y actuaron son sumo sigilo para ayudar a las víctimas. "Ganamos su confianza durante esas llamadas telefónicas. Nos teníamos que cuidar mucho, hacerlo todo el secreto" para que no hubiese alguna filtración que frustrara el rescate", dijo.

"En ese tiempo, ellas fueron muy valientes para seguir con su empeño de salir libres. Era muy difícil para ellas llegar al teléfono, y por eso establecieron horas precisas para los contactos".

El rescate fue planeado para el 25 de octubre, cuando se hicieron arreglos para reunirse con ellas en un lugar acordado. Así, dos de las mujeres, la de 30 años y la de 57, salieron de la casa y se reunieron con los activistas de la ONG, quienes las pusieron en manos de la policía. Ellas identificaron el lugar donde habían estado retenidas y la policía se trasladó para rescatar a la mujer mayor de la casa en el mismo día.

Al describir las condiciones de las mujeres han estado viviendo en el, dijo: "Ellas sintieron que estaban en un gran peligro". Sus captores presuntamente eran los "jefes de familia" y las mujeres estaba "absolutamente aterrorizadas".

"Estaban reducidas a siervas de la casa, dijo Prem. "Podían estar en algunas habitaciones y deambular en la casa, pero era muy restringido lo que podían hacer, y no podían salir a la puerta principal".

"No creo que los vecinos se hayan percatado de lo que pasaba. Era una casa normal en una calle común y corriente", dijo Aneeta Prem.