Sábado 01 de Noviembre de 2008
Este es un llamado a la ciudadanía. Los que por suerte hemos recibido educación y valoramos los conceptos de ética, convivencia con el prójimo y hacemos respetar los derechos propios y de nuestros semejantes tenemos que hacer cacerolazos. No propongo salir con cacerolas en momentos cruciales, como cuando nos han metido las manos en los bolsillos. Es un cacerolazo moral cotidiano, llamados de atención a irregularidades. Porque todos los días y a cada momento convivimos con "momentos cruciales" donde conductores irrespetuosos no contemplan las normas, amigos de lo ajeno, que menosprecian la vida del ser humano, amigos de la suciedad, falta de controles, desaciertos en medidas políticas, burocracias, etcétera.
Esos actos ponen en riesgo nuestra salud psicofísica y la de quienes nos rodean. Este "cacerolazo moral" implica un pequeño aporte de cada ciudadano para poner en evidencia a infractores. Cuando cruzo una senda peatonal que encuentro invadida le doy unos golpecitos al auto y le hago señas que deje disponible el lugar del peatón. Por fuera de la cara de ogro o los insultos recibidos, a nadie le gusta quedar expuesto en su infracción, y por experiencia propia, es una forma de sacar de su letargo a quienes aún no conocen sus derechos y deberes. Y en alguna ocasión he escuchado decir a algunos jóvenes "tiene razón". Quizás me consideren salida del Borda, pero en la medida que esto se generalice, ya no seré una en un millón. Lograremos que los organismos que deberían hacer dicha tarea pongan más esmero y que los infractores y los que aún no conocen sus derechos, empiecen a tomar conciencia. Generalmente, esperamos que las soluciones vengan de arriba. Pero, lamentablemente, cuando "les damos la mano se toman el brazo". Si todos empezamos a reclamar nuestros derechos y cumplimos con nuestros deberes cotidianamente haremos que el engranaje llamado sociedad se lubrique y comience a funcionar. Asumamos el compromiso como parte de un ejercicio cívico. Llegará un día en que los que estén arriba, antes de actuar lo pensarán dos veces, porque no sé si Dios, pero la Patria se los demandará.
Silvia Buonamico
silviabuonamico@yahoo.com.ar