Cacerolazo por el autódromo
Somos muchos los que apoyamos a las autoridades a cargo del uso y mantenimiento de esta excelente obra (Autódromo Ciudad de Rosario) y a quienes anteriormente dispusieron la continuidad, terminación y la reinauguración de la misma.

Miércoles 21 de Noviembre de 2012

Somos muchos los que apoyamos a las autoridades a cargo del uso y mantenimiento de esta excelente obra (Autódromo Ciudad de Rosario) y a quienes anteriormente dispusieron la continuidad, terminación y la reinauguración de la misma. El autódromo es un orgullo para el automovilismo deportivo nacional. Los inicios fueron impulsados por los dirigentes que integrábamos ADA (Asociación de Automovilismo) allá por los años 50 y 60. Elegimos un terreno lejos del centro de la ciudad que era un cañadón donde ni siquiera crecían los pastos; como era lógico esta obra trajo civilización a la zona. Primero los ranchos, luego las inmobiliarias hicieron sus negocios y hoy aparecen los defensores de los ruidos de motores y derroteros de este sano deporte, el automovilismo de competición, que no aporta barras "quilomberas" y destructoras. Como ex dirigente debo manifestar una vez más el reconocimiento de la prensa especializada a nivel nacional por los comentarios vertidos acerca del circuito (aunque chico) por sus bondades y el reconocimiento de que es uno de los más seguros del país, por eso debo felicitar a los responsables de las modificaciones realizadas. Recordemos, como ejemplo, del éxito de este deporte: la concurrencia en Rosario de 45.000 personas y en La Pampa de 75.000, ¿quién lo iguala? y además el aporte económico y social que producen estas competencias. Lamentablemente, los éxitos deportivos aparecen una vez más opacados por los mezquinos al autódromo, que parece que prefieren el cañadón; algunos son vecinos, otros son políticos, dirigentes fracasados, que llegaron a judicializar para destruir y no para crecer. Si tanto molesta el ruido ¿van a tratar de cambiar de lugar el aeropuerto, o el ruido de los aviones no les molesta porque los usan en forma continua? No olvidemos a las grandes ciudades que tienen circuitos callejeros en los que el público se agolpa en forma masiva, sin quejas y con mucha alegría. Me gustaría saber qué sucede con los vecinos rosarinos. Despertemos que pronto también les molestarán a los destructores las campanas del reloj del Palacio Fuentes o las de alguna iglesia. Por todo esto, expreso respetuosamente que llegó la hora del cacerolazo frente a estos destructores y descalificadores de esta moderna obra. Tomemos el ejemplo de los cacerolazos registrados en Buenos Aires y en todo el país, a algunos soberbios y prepotentes para que nos escuchen y se bajen del sillón.

Luis José Piacenzi,
LE. 6.092.111