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Bush le pide al Congreso que apruebe la segunda etapa del plan anticrisis

El presidente saliente de Estados Unidos, George W. Bush, accedió al pedido de su sucesor electo, Barack Obama, y reclamará al Congreso que apruebe el desembolso de la segunda mitad del paquete de salvataje financiero de 700.000 millones de dólares, informó ayer la Casa Blanca.

Martes 13 de Enero de 2009

El presidente saliente de Estados Unidos, George W. Bush, accedió al pedido de su sucesor electo, Barack Obama, y reclamará al Congreso que apruebe el desembolso de la segunda mitad del paquete de salvataje financiero de 700.000 millones de dólares, informó ayer la Casa Blanca.

Detrás del pedido de Obama aparece la necesidad de contar con los 350.000 millones de dólares en los primeros días de su gestión, que comenzará el 20 de enero próximo.

"Vamos a seguir manteniendo consultas con el equipo de transición del presidente electo y con el Congreso —indicó Dana Perino, vocera de la Casa Blanca— sobre cómo proceder de acuerdo con los requerimientos" de la legislación que aprobó el paquete en primer lugar.

El plan de salvataje fue lanzado con la idea de contener los daños de la crisis financiera sobre Wall Street y los bancos estadounidenses, pero el destino de la segunda mitad creó un diferendo en el Congreso.

Los demócratas, que ostentan la mayoría en las dos cámaras, quieren redireccionar las ayudas y utilizarlas para asistir, por ejemplo, a las personas que perdieron o están por perder sus viviendas a causa del estallido de la burbuja inmobiliaria y la consecuente crisis financiera.

Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca (ver página 28), la última antes de dejar el poder, Bush se había declarado listo para actuar si Obama se lo pedía.

"Hablé con el presidente electo sobre este asunto y le dije que si siente que necesita los 350.000 millones, estoy dispuesto a pedirlos", dijo Bush.

Según el presidente saliente, "el mejor camino de acción" para lograr el desembolso es "convencer a un número suficiente de miembros del Senado para que voten de manera positiva".

Un contexto adverso. Una vez que Bush haga el pedido, el Congreso tendrá quince días para aprobarlo o rechazarlo, en un contexto en el cual el país atraviesa una dura recesión y con un índice de desempleo ya en el 7,2 por ciento.

Los especialistas estiman que el Congreso no se encuentra en posición de rechazar el pedido, en especial teniendo en cuenta que Obama pretende utilizar el dinero para asistir a la clase media y a los trabajadores norteamericanos, según declaró su equipo de transición.

El sábado, en su habitual mensaje radiofónico y en video, Obama dijo que su plan de reactivación económica deberá servir para recuperar o crear hasta cuatro millones de empleos.

Para sostener ese paquete, se estima que Obama pedirá al Congreso que apruebe su propio plan de inversión de dinero fiscal, ue podría requerir hasta 775.000 millones de dólares.

Además, Obama quiere poner en marcha un plan de 300.000 millones de dólares en recortes impositivos, también estos dirigidos a las clases medias del país.

 

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