Lunes 01 de Junio de 2009
Días atrás, de paso por Rosario, pude observar el avance del deterioro del edificio ubicado en la esquina de Sarmiento y San Luis. Se nota el desprendimiento de partes de la base del balcón del primer piso de la esquina. Más allá de constituir un riesgo, es el comienzo de su destrucción. Su refacción implicaría disminuir tal riesgo, por una parte y contribuir, obrando de igual forma con edificios en situaciones similares, a dar a la ciudad de Rosario parte del esplendor que supo ostentar décadas atrás. La búsqueda de la excelencia edilicia se alcanza no sólo con nuevos edificios. Se hace necesario, tal ocurre en las mejores ciudades del mundo, cuidar celosamente su patrimonio cultural. Rosario muestra, a sus ciudadanos y al visitante, una belleza arquitectónica nada despreciable. Mantenerla y mejorarla es una obligación ineludible de sus autoridades. Y de sus habitantes. Hoy se oye, en distintos lugares del país, mencionar "qué linda está Rosario". Nada debiera impedir, entonces, que tal comentario pueda robustecerse en forma permanente.
Jorge Lo Valvo,
LE 5.999.493
(Buenos Aires)