Jueves 09 de Diciembre de 2010
El conflicto originado por el violento desalojo de 50 hectáreas del Parque Idoamericano, en el sur de la ciudad de Buenos Aires, que causó anteayer dos muertos, motivó anoche la reunión de todas las partes en conflicto, incluidos legisladores y representantes de organizaciones sociales, en Uruguay 485, sede de la Asociación de Abogados de Buenos Aires. La audiencia fue convocada por el juez Roberto Gallardo.
Los incidentes se desencadenaron anteayer en el barrio de Villa Soldati cuando un grupo de vecinos de la villa 20 se enfrentó a la policía que, por orden de la jueza porteña María Cristina Nazar, actuó para desalojar el Parque Indoamericano, un campo de cien hectáreas que había sido ocupado y “loteado” para levantar un asentamiento precario, según indicó el ministro de Ambiente y Espacio Urbano porteño, Diego Santilli.
La villa 20 es uno de los lugares más pobres y poblados de Buenos Aires, y se estima que allí viven unas 45.000 personas.
Las versiones sobre el origen de las muertes difieren según las partes. Familiares de las víctimas, referentes de las villas y de agrupaciones políticas aseguran que las personas asesinadas cayeron por la represión desplegada por la policía para contener una protesta de residentes desalojados por orden de la Justicia.
En cambio, voceros de distintas dependencias del gobierno porteño y fuentes de la Policía Federal aseguraron que, si bien Bernardo Salgueiro, de 22 años, paraguayo, ingresó muerto a las 19.35 por una herida de bala en el centro de salud y atención comunitaria Nº-3 de Villa Lugano, “llevaba bastante tiempo fallecido”, por lo que su deceso se habría producido “antes de la realización del operativo” conjunto de las policías Federal y Metropolitana.
“Los policías desde arriba le tiraron. Desde un puente de la avenida Escalada, de ahí vinieron las balas”, relató en declaraciones a Radio 10 Griselda Salgueiro, una de las hermanas de Bernardo, quien trabajaba como albañil y vivía en la villa 20 con uno de sus 18 hermanos.
“El venía de Barracas a llevar a mis hijas para ver a su abuela que está enferma. Adentro de la villa le tiraron a él, llegó, se arrastró comenzó a vomitar y luego se murió”, precisó Griselda
La otra víctima fatal es Rosemary Puña, ciudadana boliviana de 24 años, quien, según dijo la policía, fue hallada sin vida con un balazo a “300 metros del lugar” de los hechos.
La represión levantó una ola de críticas contra el jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri. Para el diputado nacional del bloque Nuevo Encuentro Popular y Solidario, Carlos Heller, “el desalojo pone en evidencia la crisis habitacional en la ciudad que (Mauricio) Macri no sólo no afrontó sino que ni siquiera consideró en su agenda”.
La diputada nacional de esa fuerza, Vilma Ibarra y los legisladores porteños Gabriela Cerruti y Gonzalo Ruanova, así como el presidente del Partido Encuentro en la ciudad, José Campagnolli, sostuvieron que “la única respuesta que Macri tiene para las familias que reclaman una vivienda es la represión”.
Las personas que anteayer fueron desalojadas volvieron al predio y pidieron que se les suministre una carpa, comida, agua y baños químicos mientras negocian con el gobierno porteño el problema habitacional de fondo. (DyN y Télam)
Tumberas
Según la policía, las pericias determinaron que los proyectiles que dieron muerte a dos personas durante el desalojo “son compatibles” con “tumberas”, similares a las que la Policía Metropolitana halló semanas atrás en la villa 31, de Retiro. “Me llamaron para decirme que mi hermano estaba muerto. Fue la policía, quién va a ser, si ellos tienen las armas de fuego; nosotros a lo sumo podemos tener un cuchillo”, dijo Héctor Salgueiro, hermano de Bernardo, el joven muerto por un balazo en el estómago.