Buscan que Chevron no opere en Brasil por el último derrame
Los empresarios de la petrolera de Estados Unidos no pueden dejar el país por el proceso judicial.

Lunes 19 de Marzo de 2012

El secretario de Medio Ambiente de Río de Janeiro, Carlos Minc, dijo ayer que tras la decisión judicial que impide la salida del país de 17 ejecutivos de Chevron, por su presunta responsabilidad en dos derrames de crudo ocurridos en sus yacimientos, el "próximo paso es impedir a la firma actuar en Brasil".

El secretario elogió la decisión judicial adoptada anteayer, que impide que 17 ejecutivos de la empresa estadounidense, entre ellos su presidente, George Buck, abandonen el país sin autorización de la justicia.

"Fue una medida extremadamente necesaria. Un paso importante para cohibir el abuso contra nuestro país", dijo Minc. Agregó que para continuar con las acciones contra la empresa, su secretaría está "en contacto permanente" con el Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama)), con la Policía Federal y con la Agencia Nacional de Petróleo (ANP)". "No podemos tolerar la impunidad", enfatizó.

La medida fue adoptada por la Justicia Federal de Río en atención a una solicitud del procurador de la República de Campos Eduardo Santos de Oliveira, basada en la sospecha de que los ejecutivos incurrieron en delito contra el medio ambiente a raíz de los derrames ocurridos en los últimos cuatro meses en la cuenca de Campos.

La primera filtración de crudo en yacimientos de Chevron en Brasil sucedió en noviembre último, cuando fueron derramados alrededor de 3.000 barriles del combustible al océano, frente a la costa de Río de Janeiro.

La segunda fue detectada días atrás, posee un kilómetro de extensión, según pudo observar la Marina, y se encuentra localizada a 130 kilómetros del litoral fluminense y a sólo tres kilómetros de donde se produjo el derrame anterior.

"La salida de esas personas del país implicaría un riesgo para la investigación y para la aplicación de la ley penal", opinó el juez Vlamir Costa Magalhes, responsable por la decisión.

Tras el derrame de noviembre pasado, la firma fue multada en 32,4 millones de dólares. También se le impidió explotar petróleo en Brasil hasta que haya cumplido con todas las salvaguardias de seguridad vigentes. l (DyN)