Domingo 18 de Enero de 2009
Tras el espectacular y exitoso aterrizaje de emergencia que los pilotos de un Airbus A320 de pasajeros realizaron el jueves en el río Hudson de Nueva York, los equipos de buzos seguían buscando ayer los dos motores de la nave, claves para esclarecer las causas del accidente.
Las turbinas se despegaron de las alas al chocar la nave contra el agua. Las 155 personas que iban a bordo pudieron ser rescatadas.
Poco antes del aterrizaje, apodado "milagro del Hudson", el piloto informó de un "doble choque con pájaros". Los análisis de las turbinas pretenden demostrar si fueron una o varias aves las que entraron en las hélices y las bloquearon.
Las investigaciones, en tanto, avanzan en condiciones extremadamente difíciles. Los dos motores están siendo buscados en un tramo del río de aproximadamente seis kilómetros, porque la nave fue remolcada tras el aterrizaje un poco río arriba hasta un muelle.
Ayer estaba prácticamente hundida y sólo se elevaba del agua una de las alas. Los buzos intentaron en vano rescatar las cajas negras.El avión será levantado con una enorme grúa y colocado sobre un remolcador, para luego ser llevado a tierra.l (DPA)