Miércoles 03 de Marzo de 2010
Cinco argentinos permanecían ayer desaparecidos en Chile tras el terremoto del sábado pasado. En tanto, el embajador de Argentina en ese país, Ginés González García, aseguró que "no se encuentran" en la lista oficial de fallecidos e internados.
"Todo el personal y el Consulado trabaja día y noche para poder localizar a los argentinos", dijo González García. Manifestó que "aún no hemos podido llegar a ellos, pero no están en la lista de muertos e internados".
Entre los desaparecidos se encuentran tres futbolistas riojanos que se estaban en la ciudad de Concepción al momento del terremoto.
Se trata de Cristhian Federico Bazán de la Fuente, de 15 años, quien viajó a ese país junto a su padre, Mario Bazán, un empleado público de la provincia, para realizar una prueba en el Club Universidad de Concepción.
Otros dos riojanos desaparecidos son jugadores del mismo club: Maximiliano Bóveda, de 26 años, y Sergio Emanuel Romero. El quinto desaparecido es el niño mendocino Brandon Vergara, quien había viajado a Concepción con su tía y debía regresar a su provincia el sábado. El padre de uno de los jugadores riojanos, César Bóveda, se mostró optimista respecto de su hijo al expresar que "no está entre los muertos, lo que pasa es que como no tenemos comunicación, no podemos saber dónde se encuentra".
Antes de emprender viaje hacia Chile para buscar a su hijo, Bóveda afirmó que logró hablar con su manager, Sergio Olmedo, quien le dijo que "los lugares (de Concepción) donde estaban no fueron muy golpeados". Bóveda estimó que el grupo de futbolistas "probablemente se encuentre en la casa de los padres del empresario que los llevó" a Chile para realizar una prueba en el equipo local.
El terremoto de 8.8 grados en la escala de Ritcher, que afectó el centro-sur de Chile, provocó la muerte de 795 personas y dos millones de damnificados, informó la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) de ese país, reportaron agencias internacionales.
En tanto, el gobierno argentino confirmó anteayer el envío a Chile de seis aviones con ayuda para las víctimas, que llevarán hospitales de campaña, generadores de energía, agua y 1.800 toneladas de alimentos aportados por el sector privado. A su vez, el Consulado de Chile en Córdoba sufrió el robo de un televisor cuando recibía donaciones para los damnificados. El cónsul chileno en esa ciudad, Fernando Barrera Robinson, dijo que el televisor robado constituye "un elemento vital para nosotros, porque con esto nos podíamos comunicar. Es una pena que esto haya sucedido. Son muy dificultosas las comunicaciones con Chile".
Sostuvo que "no estamos recibiendo alimentos, porque esos productos los tenemos en el país y los estamos distribuyendo. Sí aceptamos dinero". Cientos de ciudadanos chilenos y decenas de argentinos que se encontraban de visita en México permanecían varados en ese país, a raíz de la interrupción de los vuelos con destino Santiago de Chile, algunos con escala en Argentina. (DyN)