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Buscaban a un prófugo de Los Monos en zona sudoeste y hallaron armas y 16 kilos de cocaína

Narcotráfico y violencia. A Juan Domingo Ramírez, quien se había escapado el 15 de enero de Jefatura, no lo encontraron. Pero detuvieron a otras tres personas

Sábado 15 de Marzo de 2014

Agentes de la División Judicial de la policía rosarina llegaron ayer a la mañana a una casa de Uruguay al 3900, en el barrio Alvear, buscando a un integrante de la banda de Los Monos que en enero pasado había sido apresado por ellos mismos pero que misteriosamente se escapó de la Jefatura horas más tarde. Al hombre no lo encontraron pero se toparon con un laboratorio de drogas y secuestraron unos 16 kilos de cocaína y dos armas de fuego además de apresar a tres personas.

Los pesquisas buscaban a Juan Domingo Argentino Ramírez, un hombre de 39 años a quien el juez de Instrucción Juan Carlos Vienna sindica como una de las personas que tenían a su cargo el control de mercadería, venta y manejo del dinero de los puestos de droga queLos Monos regenteaban en el sudeste de la ciudad. El sospechoso no estaba en la vivienda pero a poco de requisar el lugar, y a la vista del juez Vienna, las fiscales Adriana Camporini y Cristina Herrera y el fiscal de Cámaras Guillermo Camporini, los efectivos encontraron varias bolsas de nailon con cocaína.

Además, los pesquisas hallaron tachos y bidones, uno con acetona, y entonces le comunicaron al juez federal Marcelo Bailaque y al fiscal federal Mario Gambacorta la novedad. Ninguno de los funcionarios de la Justicia Federal llegaron al lugar, pero delegaron el procedimiento en la Brigada Operativa de la Dirección de Control y Prevención de Adicciones de la policía santafesina. Los agentes antinarcóticos hicieron entonces los peritajes y comprobaron que había 16,160 kilos de cocaína estirada y lista para ser fraccionada, diez gramos de marihuana y un ladrillo de cocaína de un kilo y máxima pureza.

En la vivienda también fueron secuestrados un revólver calibre 32 y otro 38 como así también municiones de calibre 11.25. Gerardo Y., de 30 años y dueño de la casa, quedó detenido como responsable de esas armas, mientras que dos mujeres de 24 y 32 años identificadas como Gisela y Silvana F. fueron puestas a disposición de la Justicia federal.

Y como suele suceder en la causa de Los Monos, siempre hay una gema para destacar. Las detenidas son hermanas de Matías Hernán Franchetti, preso en Portugal desde marzo de 2012 en la causa "Carbón blanco" que investiga el contrabando a Europa de cerca de una tonelada de cocaína camuflada en contenedores de carbón vegetal embalados por una empresa creada a tal fin en Chaco. En esa misma causa, pronta a llegar a juicio oral y público, está encarcelado el ex presidente del Club Real Arroyo Seco, Patricio Daniel Gorosito (ver aparte).

Causa y efecto. El 31 de mayo pasado, cinco días después del asesinato de Claudio "Pájaro" Cantero, salió a la luz pública la existencia de una investigación en manos del juez Juan Carlos Vienna por el homicidio de Martín "Fantasma" Paz, ocurrido el 8 de septiembre de 2012 en la esquina de Entre Ríos y 27 de Febrero.

A esa causa, en la cual el 19 de febrero pasado fueron procesadas 36 personas (13 de ellas pertenecientes a fuerzas de seguridad) por conformar una asociación ilícita tendiente a la concreción de delitos de violencia extrema ligados a economías criminales, está vinculado el prófugo Juan Domingo Argentino Ramírez.

Según escuchas telefónicas, este hombre de 1,75 metros de alto y unos 100 kilos de peso, tenía a su cargo el control de mercadería, venta y manejo del dinero de los puestos de droga de la zona sudeste pertenecientes a la familia Cantero. Y,a demás, le adjudican haber matado de un balazo en la cara a Luciano Cáceres, un chico de 16 años que murió en un búnker de Pasaje 525 al 400 (Ayacucho al 6500) el 28 de abril de 2013. Además, Ramírez aparece como un sicario del grupo que cumple órdenes del también prófugo Ramón "Monchi Cantero" Machuca.

La noche del 14 de enero último Ramírez fue detenido por efectivos de la División Judicial en una casa de Roma 675 bis, en el barrio Saladillo. Lo llevaron a Jefatura y durante la madrugada siguiente, el hombre de nombre peronista "se fugó" tras desprenderse de las esposas que lo mantenían aferrado a la baranda de una escalera.

Dos meses después, esos mismos policías llegaron ayer hasta la casa de Uruguay 3907 buscando a Ramírez. Con el apoyo del Grupo de Infantería de Respuesta Inmediata (Giri) los pesquisas golpearon la puerta llevando una orden de allanamiento firmada por el juez Vienna.

Tras un sólido portón color negro encontraron tres casas y un galpón. Bajo un diluvio, el lugar se pobló de policías y funcionarios judiciales. Lo primero que encontraron fue un revólver calibre 38 arriba de una heladera, a metros del mural de un nene con la camiseta naranja del club Abanderado Grandoli. El otro revólver, calibre 32, estaba en el galponcito del fondo junto con cuatro bolsas de nailon con cocaína ya estirada, un ladrillo de droga de buena calidad y un bidón con acetona. Eso llevó a los investigadores a inferir que se trataba de un laboratorio para estirar la droga o que, en su defecto, esa cocaína era aguantada antes de su incorporación al mercado. Por eso entraron en escena los agentes antinarcóticos de la santafesina.

Además, en el lugar había estacionados dos autos —un Peugeot 307 gris y un Volkswagen Gol negro— sin pedido de secuestro, lo que motivó que no quedaran afectados a las causas que se abrieron en el lugar: una por la existencia de las dos armas de fuego (a cargo de la Fiscalía de Flagrancia y Turno) y otra por la droga (en manos del juez federal Bailaque).

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