Domingo 14 de Octubre de 2012
La detención del barco no ha cosechado siquiera una adhesión internacional. Son muchos los que entienden, además, que el buque de guerra debería gozar de inmunidad diplomática.
El gobierno calificó ayer de "extraordinarias, a veces ridículas" las demandas presentadas por los fondos buitre, durante su exposición en la asamblea del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El rechazo el martes pasado a pagar la fianza de 20 millones de dólares —como exige el grupo NML de fondos buitre— es una muestra de que se intentará resistir el embate.
La agencia de noticias española EFE reportó que el capitán de la fragata, Lucio Salonio, comenzó a hacer pedidos de combustible a las autoridades portuarias para el barco, necesario para garantizar el confort y los servicios básicos y la seguridad de las casi 300 personas que integran la tripulación. Lo necesitan para el suministro energético, la luz, el aire acondicionado, la cocina. La situación puede ser crítica porque el buque es "la casa" de los marinos en los puertos.