Miércoles 07 de Enero de 2015
En julio de 2014, un rayo nos hizo explotar los dos televisores. Al solicitar un crédito en un comercio me lo negaron por tener 80 años. Al tomar conocimiento la señora Mirta Valerio, jefa de afiliaciones de Pami, nos regaló un aparato. Más cuando se enteró que para mi hermana, de 81 años, que no puede caminar es su única distracción. Pero no sólo eso, junto con la señora Natalia De Benedetto, esposa del abogado Waldo Cravero, los tres, sin cobrarme un sólo peso, trasladaron en forma especial a mi hermana a la Ansés situada en la ciudad de Villa Gobernador Gálvez, donde pudimos gestionar su jubilación, ya que lo habilita una ley que permite poder tramitarla sin realizar previamente los aportes, porque luego se procede a descontarla todos los meses. No tengo palabras ante tanta magnanimidad.
Eve Zoela / LC 3.234.698