Jueves 04 de Diciembre de 2008
Me motivó escribir esta carta no haber podido asistir a la última reunión del año del grado de mi hijo Francisco (2º "Amarillo", San Antonio de Padua). Al no concurrir decidí llamar a otra mamá para que me informara los temas tratados. Me comentó que tal vez el año próximo las maestras cambiarían y que conjuntamente leyeron un relato en donde decía que las semillas (nuestros hijos) y la tierra (aprendizajes y contenidos) no se podían reemplazar, pero la sembradora (ellas) podía ser reemplazada por otra. Yo les digo que no "seños" Marisa, Roxana y Yamila. Ustedes son irreemplazables y les agradezco de corazón el haber enseñado a mi hijo tantos valores, tantas cosas realmente Importantes, como aquello que "de la grieta que cada uno tiene fluye agua para permitir que crezcan flores al costado del camino".
Gisela Barceló, giselabarcelo@hotmail.com